John Prince Smith y el movimiento librecambista alemán

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[Capítulo 23 de Man, Economy, and Liberty: Essays in Honor of Murray N. Rothbard, eds. Walter Block y Llewellyn H. Rockwell Jr. (1988)]

John Prince Smith fue el creador del movimiento librecambista alemán y su líder desde la década de 1840 hasta su muerte en 1874.[1] Nació en Londres en 1809 y, después de abandonar Eton prematuramente debido a la muerte de su Padre, empezó a trabajar con trece años para una empresa comercial londinense, dedicándose posteriormente al periodismo. Su actividad periodística le llevó a Alemania, donde en 1831 asumió un puesto como Profesor de inglés y francés en el Gimnasio de Elbing, en Prusia Oriental. Fue en esos años cuando adquirió fluidez en el idioma alemán, hasta el punto de que posteriormente fue capaz de ganarse la vida como escritor sobre economía y política.

Parece probable que los conocimientos de Prince Smith de literatura económica, mientras fue un hombre joven en Inglaterra, no fueron extensos y que aprendió por sí mismo los elementos de la disciplina después de haberse establecido en Alemania.[2] Afirmaba que el utilitarismo de Bentham había ejercido una fuerte influencia en su pensamiento.[3] Sin embargo, como veremos, su compromiso con el laissez faire era considerablemente más “doctrinario” (o coherente) que el de Bentham. El interés de Prince Smith por las cuestiones económicas puede que también se hubiera visto estimulado por el conocimiento personal de algunos de los líderes de las manifestaciones contra las leyes del grano que se estaba produciendo en Inglaterra en ese momento y que siguió muy de cerca.

Mientras todavía era profesor en el Gimnasio de Elbing, Prince Smith escribió artículos para el periódico local, incluyendo uno de 1835 sobre la cuestión de cómo se determinan los salarios. En este artículo presentaba una visión “optimista”, es decir, sugiriendo una mejora constante a largo plazo en los niveles de vida para los trabajadores en una economía de libre mercado. El que ya era en cierto sentido amplio un liberal a mediados de la década de 1830 se demuestra en su actitud hacia los “siete de Gotinga”, los profesores de la Universidad de Gotinga que en 1837 protestaron contra la revocación de la constitución hannoveriana y fueron despedidos por ello.[4] Prince Smith trató de convocar una manifestación en Elbing, provocando una fuerte reprimenda de la oficina del ministerio prusiano del interior. Otras dificultades con la administración educativa (derivadas en parte de su falta de talento para enseñar a niños de doce y trece años) le llevaron abandonar su trabajo en 1840. Se convirtió en periodista autónomo a tiempo completo.

Su primera producción fue una serie artículos titulados “Apología por la libertad industrial”, en los que trataba, entre otros temas, el origen de la pobreza. Este lo atribuía principalmente a los costes de una clase militar hinchada.[5] Las actitudes antimilitaristas y antibelicistas de Prince Smith permanecieron constantes, al menos hasta los últimos años de su vida, cuando los emocionantes triunfos prusianos sobre Austria y Francia parecieron haberle afectado, como pasó con muchos otros liberales. Veinte años después de esta obra temprana, en 1863, escribía en su ensayo, “El mercado”:

El gran mal para los trabajadores reside en esto, en que el beneficio sobre el capital y la acumulación del capital se ven en tan gran medida disminuidos por los gastos del estado en propósitos improductivos: los capitalistas podrían dar a la gente que trabaja para ellos mucho más para consumir si no tuvieran que mantener a tantos soldados en tiempo de paz, cuyo consumo no se reembolsa mediante trabajo. Si el sistema suizo de milicias se implantara en todos los estados europeos, en poco tiempo el capital aumentaría tanto, los salarios subirían tanto, que se satisfarían los deseos de la clase trabajadora. Aquí está la solución al problema del trabajador.[6]

Puede destacarse que la propuesta de remplazar el ejército permanente prusiano por una milicia de ciudadanos llevaría a clasificar a Prince Smith como un pensador políticamente mucho más radical de lo que se ha supuesto habitualmente. Por ejemplo, las consecuencias para la monarquía autoritaria prusiana (obrigkeitlich) habrían sido incalculables y tal vez fatales.

En 1843, Prince Smith pública un panfleto en Königsberg, “De la hostilidad contra el comercio”, un acontecimiento importante en la historia del movimiento librecambista en Alemania. Allí colocaba la causa del libre comercio en un contexto histórico y sociológico que recordaba más a la escuela industrialista de pensadores franceses de principios del siglo XIX que a Bentham. Ya había tenido que sufrir los ataques como “el inglés”,[7]aunque para este tiempo se había convertido en espíritu y legalmente en un prusiano. Un mensaje a Robert Peel que compuso Prince Smith y que envió junto con varios de sus asociados en 1846 felicitaba al primer ministro británico por su trabajo en relación con el impuesto de la renta, la ley de bancos y, sobre todo, la abolición de las leyes del grano.  Peel contestó, lo que creó una especie de cause célèbre y sí estimuló la discusión pública de la cuestión del librecambismo. Ese mismo año, Prince Smith se iba a mudar a Berlín.

Para entonces un defensor del librecambismo,[8] su objetivo era crear un movimiento siguiendo el modelo de la Liga contra las Leyes del Grano y llevarlo a la victoria. En diciembre de 1846, reunió a varios líderes empresariales e intelectuales para considerar la formación de un Unión Librecambista Alemana (Deutscher Freihandelsverein). A pesar de cierto acoso policial, la reunión de organización tuvom lugar en el siguiente mes de marzo en el salón de la Bolsa de Berlín, donde estuvieron presentes unas 200 personas, la gran mayoría empresarios (entre ellos un Mendelssohn).[9] Algunos de los presentes se opusieron al concepto de Prince Smith de una asociación dedicada a propagar las ideas librecambistas, prefiriendo una que discutiera la cuestión del libre comercio frente al proteccionismo. En deferencia a este grupo, se adoptó el nombre de “Unión Científica para el Comercio y la Industria” (Wissenschaftlicher Verein für Handel und Gewerbe); sin embargo, la organización pronto sería conocida sencillamente como la Unión Librecambista (Freihandelsverein). Se crearon delegaciones en Hamburgo, Stettin y otros pueblos alemanes.

Prince Smith lideró la delegación alemana en el famoso Congreso de Libre Comercio que se reunió en Bruselas el 16 de septiembre de 1847, por invitación de la Unión Librecambista Belga. Su biógrafo, Otto Wolff, calificó al banquete que concluyó la conferencia como “el punto culminante de ese primer periodo del movimiento librecambista europeo, que había celebrado su mayor triunfo en la reforma del arancel inglés y que sin duda incluso llevaría a reformas librecambistas en la práctica en una buena parte del continente, si no se hubiera interpuesto la revolución de 1848 y sus consecuencias”.[10]

Prince Smith parece haber permanecido comparativamente poco afectado por el gran movimiento por una reforma constitucional liberal y la unificación nacional de 1848; por el contrario, sus esfuerzos de centraron, y continuarían centrándose en una reforma económica hacia el librecambismo. Dirigió una petición a la Asamblea Nacional en Frankfurt sobre “Protección contra la limitación del comercio”, esquematizando sus opiniones sobre el estado actual de cosas.[11] La situación europea, en su opinión, era de “paz armada”, caracterizada por el mantenimiento de ejércitos permanentes, excesivo poder público, impuestos “monstruosos”, empobrecimiento masivo y amenazas para el orden social. La causa que identificaba como las ambiciones del poder político, que se había convertido en un fin en sí mismo. El libre comercio y la máxima libertad económica eran las soluciones.

Sin embargo, la petición atrajo poco interés o apoyo entre los liberales en la Paulskirche, que estaban concentrando sus esfuerzos en los asuntos que Prince Smith consideraba secundarios. Para entonces se había casado con Auguste Sommerbrod, la hija de un rico banquero de Berlín y se había establecido en los barrios de Unter den Linden; después de que desaparecieran las turbulencias revolucionarias, volvió con renovada actividad a favor de su causa.

Su objetivo principal era establecer una asociación librecambista que abarcaría toda Alemania y, probablemente con la experiencia en mente de la Liga contra las Leyes del Grano, era muy consciente de la necesidad de enormes cantidades de dinero para lograr este fin. Se necesitaba dinero para publicar folletos y libros, para organizarse para tener artículos enviados a periódicos y para formar a periodistas con talento en los principios de la economía política. Se formó una organización, la Unión Central para la Libertad de Comercio (Zentralbund für Handelsfreiheit), que sin embargo no tuvo éxito en atraer un apoyo considerable. Fue sobre todo útil para allegar contribuciones de círculos librecambistas en ciudades costeras, como Hamburgo y Stettin, a Prince Smith para usarlas en propaganda. El plan de formación de periodistas quedó en nada por falta de candidatos apropiados. (En la década de 1860 y principios de la de 1870, las opiniones librecambistas llegarán a dominar la prensa alemana). Prince Smith fue muy activo, sin embargo, en la divulgación de buenas traducciones de las obras de Bastiat y en reunir en torno suyo a un círculo de entusiastas con ideas similares.[12]

Una buena parte de su actividad en este periodo consistió en convencer a los liberales políticos alemanes de la deseabilidad del libre comercio. Muchos de los principales liberales del sur y el oeste de Alemania, como Robert von Mohl, eran proteccionistas. Como señala Becker:

En ese momento liberal y librecambista eran realmente tan poco iguales que los liberales del sur alemán eran los representantes más interesados en el sistema arancelario proteccionista, mientras que al mismo tiempo los granjeros conservadores del norte y el este resultaban ser los principales soportes del partido librecambista (…) como consecuencia de posteriores constelaciones políticas, ha surgido la apariencia de que el liberalismo político era siempre manchesteriano y que el manchesterismo era siempre liberal-democrático. Nada más falso que esta perspectiva.[13]

Para influir en la opinión liberal y radical, Prince Smith, junto con su amigo y camarada librecambista Julius Faucher, colaboraron en el periódico berlinés Demokratische Zeitung (luego Abendpost). Parece que fue en este periodo cuando empezó a formarse la polarización de lo liberal y librecambista por un lado y lo socialista y colectivista por otro.[14] Cuando los censores cerraron el Abendpost, Prince Smith escribió:

El propósito de mi colaboración en el Abendpost se ha logrado en buena medida. He conseguido respeto por la doctrina librecambista de la izquierda más extremista. El libre comercio y la burocracia o la competencia y la explotación ya no se consideran como idénticos con el partido cuya absurda concepción de la propiedad hace peligroso. He demostrado que la doctrina de la libertad económica es mucho más progresista [freisinnig] que todos los proyectos y enseñanzas de ordenanzas sobre propiedad y ganancias que son arbitrarias y aplicables solo bajo una fuerza bárbara y que, además, no podrían implantarse a largo plazo pro ninguna fuerza concebible.[15]

La extensión de la Zollverein, o unión aduanera alemana, se estaba produciendo en este momento y Prince Smith, que conocía a varios líderes prusianos, incluyendo al primer ministro Manteuffel, probablemente influyó en ellos en dirección al libre comercio. En todo caso, su preferencia siempre fue trabajar para convencer a aquellos en el poder, en lugar de adoptar una postura opositora. Continuando con su agitación, escribió una declaración a favor de las asociaciones comerciales y de terratenientes en Prusia Occidental y Oriental que reclamaban libertad ocupacional (Gewerbefreiheit) y libre comercio. Esta declaración es de interés político, ya que muestra el fuerte apoyo a los principios de libre comercio en las regiones más “atrasadas” de Prusia desde el punto de vista del liberalismo político. Su interés teórico deriva del hecho de que en ella asociaba “proteccionismo” con “socialismo sistemático”, una relación que era habitual en los escritos de Bastiat.[16] En 1858, se fundó el Kongress deutscher Volkswirte (Congreso de Economistas Alemanes), reuniendo a los principales creyentes en la causa, muchos de los cuales habían sido atraídos por Prince Smith durante sus veinte años previos de trabajo. Ahora había muchos otros que se le unían en su trabajo propagandista y de protesta. Aunque Prince Smith no asumió la presidencia del Congreso, (evidentemente por diversas razones), participaba en la reuniones anuales, enviando trabajos como el de la reunión de 1860 en Colonia contra la limitación legal de los tipos de interés. En la reunión de Dresde de 1863, habló en contra de las patentes y al año siguiente, en Hannover, atacó “el papel moneda irredimible con el llamado tipo obligatorio de cambio”.[17] También se mantuvo muy implicado con las diversas actividades del Congreso, que continuaron promoviendo el laissez faire hasta el final. (Su última reunión se realizó en 1865). Aquellos miembros que estaban cada vez más desencantados con la postura del Congreso sobre la “cuestión social” lo abandonaron y, con otros, fundaron el Verein für Socialpolitik, en 1872, en Eisenach. En su discurso de inauguración en esta conferencia, Gustav Schmoller atestiguaba la influencia del movimiento que había creado Prince Smith cuando se refirió a “las doctrinas económicas que dominan incondicionalmente el mercado actual, aquellas que han encontrado su expresión en el Congreso”.[18]

Desde 1860 hasta su muerte, Prince Smith fue el jefe de la Sociedad Económica (Volkswirtschaftliche Gesellschaft), la sucesora de la Unión Librecambista. Su casa en Berlín se convirtió en un lugar de reunión para políticos prusianos, algunos de los cuales iban a formar el Partido Progresista (Fortschrittspartei) poco después.[19] En 1863 la Vierteljahrschrift für Volkswirtschaft, Politik, und Kulturgeschichte (Revista trimestral de economía, política e historia cultural) empezó a publicarse en Berlín, editada por Julius Faucher, tal vez el colaborador más cercano de Prince Smith. El principal órgano teórico del liberalismo clásico en Alemania, esta revista continuó publicándose durante los siguientes treinta años. Prince Smith fue un importante contribuidor a la Vierteljahrschrift y varios de sus ensayos más importantes se publicaron aquí por primera vez.

La revista trimestral, la sociedad berlinesa, el congreso de economistas y la influencia informal sobre políticos y cargos oficiales eran todos elementos del mismo movimiento, facetas del mismo activismo y todos estaban encendidos por el espíritu de John Prince Smith. También fue el caso del Handwörterbuch der Volkswirtschaftslehrek (Diccionario conciso de economía), editado por H. Rentzsch y publicado en 1866.[20] Esta obra es similar en muchos aspectos a la editada por Coquelin y Guillaumin en Francia. Para el Handwörterbuch, fue Prince Smith el que eligió escribir el artículo sobre “Libertad de los comerciantes librecambistas”.

El artículo presenta sus opiniones características sobre economía y política. “El liberalismo”, escribe, “solo reconoce una tarea que pueda realizar el Estado, que es la producción de seguridad”.[21] Gide y Rist, tal vez confiando demasiado en las fuentes antiliberales alemanas, comentan que “El liberalismo no había asumido en ningún sitio unas propuestas tan extravagantes como en Alemania. Prince Smith, que es el representante más conocido del liberalismo después de Dunoyer (sic), estaba convencido de que el estado no tenía que hacer nada más allá de garantizar la seguridad y negaba que hubiera ningún elemento de solidaridad entre agentes económicos, salvo aquellos como resultado de la existencia de un mercado común”.[22] En todo caso, la opinión “minimalista” de Prince Smith sobre las funciones del estado va mucho más allá del “programa” de Bentham.[23]

De 1862 a 1866, Prince Smith representó a Stettin en la Cámara de Diputados de Prusia, donde no fue un personaje importante, dirigiéndose a la cámara solo de vez en cuando y en esos casos sobre cuestiones económicas. Este fue el periodo de las amargas (y en último término decisivas) luchas constitucionales entre Bismarck y los liberales alemanes, cuya vanguardia había formado el Partido Progresista en 1861. Las opiniones políticas de Prince Smith siempre habían sido “moderadas” y al irse radicalizando los liberales a la vista de lo que consideraban acciones arbitrarias e inconstitucionales del gobierno, se distanció cada vez más de ellos. En 1866, renunció a presentarse a la reelección. Con Königgratz y la aplastante victoria prusianos sobre Austria, Bismark se apuntó también una victoria sobre los recalcitrantes liberales, una que algunos creen que selló el destino del liberalismo alemán antes incluso de que se formara el Reich.[24]

Prince Smith fue elegido para el Reichstag alemán por Anhalt-Zerbst, pero su mala salud le impidió tomar parte, salvo de una manera mínima, en los debates, interviniendo solo en dos ocasiones en el pleno, en noviembre de 1871, sobre la cuestión de la reforma monetaria.

Murió en 1874, viendo su patriotismo y liberalismo económico gratificados por la realidad de una Alemania unida y comprometida con el libre comercio. En palabras de Becker:

Tuvo la suerte, concedida a muy pocos hombres en la vida política, de morir en un momento en el que la victoria definitiva de las ideas que representaba parecía ser cuestión de poco tiempo y cuando las pocas señales contrarias seguían sin indicar, lo rápidamente que desaparecería todo su esplendor.[25]

Embargo, esto no es del todo correcto. En su historia del pensamiento económico alemán (publicada el mismo año de la muerte de Prince Smith), Wilhelm Roscher, después de mencionar algunos de los logros prácticos de la escuela librecambista alemana, decidió escribir: “Pero también teóricamente debo advertir tanto contra la infravaloración de esta escuela, que ahora es frecuente, como contra la sobrevaloración que permitió en tiempos anteriores confundirla con la economía en general”.[26]

Hay pocas dudas de que desde una perspectiva histórica Prince Smith (así como el liberalismo alemán en su conjunto) ha sufrido por la derrota del sistema por el que luchó. El eclipse del liberalismo por las corrientes nacional sociales e imperialistas y por el socialismo marxista (posteriormente pseudomarxista) ha tendido a relegar a los liberales entschieden[27] de la Alemania del siglo XIX a la clase de curiosidades históricas, incluso de criaturas absurdamente fuera de su elemento natural. Aun así, el pensamiento de John Prince Smith merece consideración, desde diversos puntos de vista.

Por ejemplo, el famoso ensayo de Prince Smith, “De la llamada cuestión de los trabajadores”,[28] fue durante décadas después de su primera publicación, en 1864, objeto de duros ataques,[29] de los cuales el polémico título probablemente tenga cierta responsabilidad. Aun así, pocas dudas puede haber de que el ensayo está motivado por una genuina buena voluntad hacia los trabajadores y un deseo de ayudar en la mejora de sus niveles de vida; además, al menos puede argumentarse que está basado en una apreciación inteligente de cómo es más probable que se produzca dicha mejora.

La referencia a la “supuesta” cuestión de los trabajadores no debería considerarse que indique ninguna “crueldad” por parte de Prince Smith hacia lo que es bien sabido que eran las duras condiciones de la clase trabajadora. La causa del sarcasmo (si es que es eso) deriva de su creencia en que: “Con la ‘cuestión de los trabajadores’ me refiero a la pregunta: ‘¿Cómo pueden mejorarse rápidamente la situación económica de los trabajadores, independientemente del aumento general de la economía, a la que no se quiere esperar?’”[30] Prince Smith sostenía que:

Ante una escasez de los medios de satisfacer deseos no hay evidentemente otro remedio que aumentar la producción. Y evidentemente solo se puede producir más aumentando el conocimiento, las habilidades, la industriosidad y, sobre todo, el capital.[31]

A la “ley de hierro de los salarios” proclamada por Lasalle, Prince Smith oponía una “ley de oro” que afirmaba la mejora constante a largo plazo en los niveles de vida de los trabajadores.[32] Respecto de los pobres:

Lo que pasan realmente necesidad son aquellos a cuyo poder laboral le falta casi cualquier soporte mediante capital y por tanto producen correspondientemente poco, aquellos que han permanecido en un nivel preeconómico y para cuya integración en la empresa económica genuina el capital disponible es insuficiente. Aun así, todo el capital suficiente para el pleno empleo puede crearse fácil e incluso rápidamente con una completa libertad de acción económica: mientras el estado no devore demasiado de lo que se crea.[33]

Un campo en el que se ha reclamado más originalidad para Prince Smith es la sociología histórica. En opinión de Georg Mayer, el ensayo de juventud de Prince Smith, “Sobre el progreso político de Prusia” (1843) muestra un sorprendente parecido con el materialismo histórico: para Prince Smith, “son exclusivamente los cambios en la estructura económica los que se consideran como motivos últimos de los acontecimientos”. Debido a la evolución económica, Prusia estaba entrando en la etapa en la que el elemento feudal debe necesariamente menguar internamente y las relaciones comerciales pacíficas se convierten en la norma en los asuntos exteriores.[34]

Aunque Mayer destaca los matices “marxistas” de este ensayo,[35] parece que aquí el pensamiento de Prince Smith muestra un parecido mucho mayor con las ideas de la escuela industrialista francesa y con el De l’esprit de conquéte, de Benjamin Constant. Es probable que en la década de 1920, cuando escribía Mayer, estos escritores se hubieran perdido completamente de vista en Alemania). Tal vez habría un lugar para l estudio de Prince Smith y su sociología histórica, que servirían para llamar la atención hacia los escritores franceses antes mencionados. Al mismo tiempo, ayudaría a corregir la leyenda comúnmente aceptada del monopolio marxista de la idea de la “prioridad de los económico por encima de lo político”.


El artículo original se encuentra aquí.

 

[1] Julius Becker, Das Deutsche Manchesterturn (Karlsruhe: G. Braun, 1907), p. 26. Wilhelm Roscher se refiere a Prince Smith como “el líder de toda la tendencia” librecambista; Roscher, Geschichte der National-Oekonomik in Deutschland (Munich: R. Oldenbourg, 1874), p. 1015. W. O. Henderson le llama el rival de Friedrich List: ver su  “Prince Smith and Free Trade in Germany”, The Economic History Review, Second Series, II, nº 3, (1950): 295-302. La biografía habitual es la de Otto Wolff, John Prince-Smith: Eine Lebensskizze, en John Prince Smith, Gesammelte Schriften III, Karl Braun, ed. (Berlín: Herbig, 1880), pp. 209-398. Ver también Donald G. Rohr, The Origins of Social Liberalism in Germany (Chicago y Londres: University of Chicago Press, 1963), pp. 85-91.

[2] Wolff, John Prince Smith: Eine Lebensskizze, p. 215.

[3] Ibíd.

[4] Ibíd., pp. 226-227. La Universidad de Gotinga había sido un centro principal de la divulgación de las ideas librecambistas de Adam Smith a través de Alemania en las últimas décadas del siglo XVIII; ver Wilhelm Treue, “Adam Smith in Deutschland: Zum Problem des ‘Politischen Professors’ zwischen 1776 und 1810”, en Johannes U. Ruth Muhle, ed., Deutscheland und Europa: Historische Studien zur Völker-und Staatenord-nung des Abendlandes (Dusseldorf: Droste, 1951), p. 102.

[5] Wolff, John Prince Smith: Eine Lebensskizze, pp. 234-235.

[6] John Prince Smith, Gesemmelte Schriften, I, Otto Michaelis, ed. (Berlín: Herbig, 1877), p. 20.

[7] Posteriormente sus enemigos proteccionistas divulgaron la historia de que estaba en la nómina de los intereses ingleses. Georg Mayer, Die Freihandeblehre in Deutschland: Ein Beitrag zur Gesellschaftslehre des wirtschaftlichen Liberalismus (Jena: Gustav Fischer, 1927), p. 53.

[8] Prince Smith usaba el término “librecambismo” en un sentido amplio, como su afirmación en Handwörterbuch der Volkswirtschaftslehre, de Rentzsch, de que “El librecambismo no asigna al estado otra tarea que esta: la producción de seguridad”. Citado en Becker, Das Deutsche Manchestertum, p. 103. Puede ser importante que Prince Smith haga uso del término popularizado por Charles Dunoyer y otros de la escuela francesa de economistas liberales.

[9] Wolff, John Prince Smith, pp. 267-268.

[10] Ibíd, p. 273.

[11] Ibíd, p. 286.

[12] Ibíd., pp. 296-297, 309-311.

[13] Becker, Das Deutsche Manchestertum, pp. 33-34.

[14] Prince Smith era consciente del peligro que planteaba el socialismo para su querido sistema social ya en 1850 y escribía a un amigo lo crucial que era la necesidad de “conquistar a las masas” para el librecambismo. Wolff, John Prince Smith, p. 315.

[15] Ibíd., 315-316.

[16] Sería deseable saber más acerca de las relaciones de Prince Smith con los liberales franceses de su tiempo. Hablaba perfectamente francés y contribuía en el Journal des Économistes. Ibíd., p. 335.

[17] Ib´dd., pp. 337, 346-347.

[18] Becker, Das Deutsche Manchestertum, p. 100.

[19] Wolff, John Prince Smith, p. 339.

[20] Becker, Das Deutsche Manchestertum, p. 100. Según Becker, Rentzsch luego renunció al librecambismo. Ibíd., p. 108.

[21] Citado en Charles Gide y Charles Rist, A History of Economic Doctrines from the Time of the Physiocrats to the Present Day, trad. R. Richards (Boston/Nueva York/ Chicago: D. C. Heath, s.f.), p. 439n.

[22] Ibíd., p. 439.

[23] Sobre Bentham, ver Lionel Robbins, The Theory of Economic Policy in English Classical Political Economy (Londres: Macmillan, 1953), pp. 38-43.

[24] Ludwig von Mises, Omnipotent Government (New Haven: Yale University Press, 1944), pp. 27-28. [Gobierno omnipotente].

[25] Becker, Das Deutsche Manchestertum, p. 41.

[26] Roscher, Geschichte der National-Oekonomik in Deutschland, p. 1017.

[27] Es un término estándar; ver, por ejemplo, Ina Susanne Lorenz, Eugen Richter: Der entschiedene Liberalismus in wilhelminischer Zelt 1871 bis 1906 (Husum: Matthiesen, 1981). Entschieden significa “terco” o “firme”.

[28] John Prince Smith, G. S., I, pp. 26-42.

[29] Aparte de Becker, Das Deutsche Manchestertum, pp. 81-86; ver Heinrich Herkner, Die Arbeiterfrage: Eine Einführung (Berlín: J. Guttentag, 1908), pp. 512-517; Werner Sombart, Sozialismus und Soziale Bewegung (Jena: Gustav Fisher, 1908), p. 192, donde el ensayo de Prince Smith es rechazado como “lamentable” y Hans Gehrig, Die sozialpolitischen Anschauungen der deutschen Freihandelsschule (Jena: Gustav Fisher, 1909), pp. 19-21. Gehrig al menos reconoce lo que no hicieron muchos críticos, que había una base ética para el manchesterismo y la postura de Prince Smith: “Como somos responsables, debemos por tanto ser libres: esa es la argumentación de una enseñanza a la que se le ha reprochado demasiadas veces su materialismo y se han calificado solo los lados negativos, como se ha destacado en la ‘ teoría del estado vigilante’”. Ibíd, p. 24. Comparar con Becker, Das Deutsche Manchestertum, pp. 106-107, quien se pregunta si Ferdinand Lassalle no tenía “toda la razón” cuando escribía de los “hombres de Manchester”: “Esos bárbaros modernos que odian al estado, no a este o aquel estado, no a esta o aquella forma de estado, sino al estado en su conjunto. Quienes han admitido una y otra vez con claridad que preferirían abolir el estado, subastar la justicia y la policía a los proveedores más baratos y tener guerra dirigida por las sociedades anónimas para que no haya en toda la creación ningún punto crítico desde el cual pudiera ofrecerse resistencia a su manía por la explotación armada del capital”.

[30] John Prince Smith, G.S., p. 29.

[31]  Ibíd., p. 27. La suposición injustificada de la mayoría de sus críticos en este aspecto parece ser que la “cuestión social” a mediados del siglo XIX podría haberse “resuelto” con sindicalismo y redistribución de riqueza de capitalistas a trabajadores.

[32] Ibíd., pp. 21, 32-33.

[33] “Der Markt”, en ibíd., pp. 21-22. Una característica curiosa del ensayo sobre la clase trabajadora es la explicación de Pince Smith de la clase baja de la sociedad moderna, “una cultura negligente hereditaria arraigada” de la que “proceden la mayoría de los delincuentes”. “Igual que los inerradicables líquenes y hongos cubren toda superficie oscura y húmeda, esta gente sin moral se agrupa y multiplica en todos los recovecos sucios de las moradas humanas. (…) Contra la proliferación de la falta de moral solo hay una solución: debe exterminarse, igual que se extermina la podredumbre, dejando que el aire y la luz de la civilización lleguen a los espacios más profundos y ocultos del edificio social y cuando sea posible sacar a los niños de sus mohosos lugares de nacimiento”. Ibíd., p. 37.

[34] Georg Mayer, Die Freihandelslehre in Deutschland, pp. 56-57.

[35] La dependencia tanto de la evolución política como de la estructura de las ideas sobre el cambio económico en el pensamiento de Prince Smith también se destaca en Julius Paul Kohler, Staat und Gesellschaft in der deutschen Theorie des auswärtigen Wirtschaftspolitik und des intemationalen Hahdels van Schlettwein bis auf Fr. List und Prince Smith (Stuttgart: W. Kohlhammer, 1926), pp. 118-123. Sin embargo, Kohler no enlaza esto con el pensamiento de Marx, diciendo simplemente que “refleja las sociologías contemporáneas”, p. 123.

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