La economía en una página

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Mark Skousen[Este artículo se publicó originalmente el 1 de enero de 1997 en FEE.org]

Lo que hace más fascinante [a la economía] es que sus principios fundamentales son tan sencillos que pueden describirse en una página, que cualquiera puede entenderlos y sin embargo muy pocos lo hacen – Milton Friedman.[1]

La declaración anterior de Friedman me hizo pensar: ¿Es posible resumir los principios básicos de la economía en una sola página? Después de todo, Henry Hazlitt nos ofreció un resumen magistral de buenos principios en La economía en una lección. ¿Podrían reducirse estos conceptos a una página?

El propio Friedman no intentó hacer una lista cuando hizo esta declaración en una entrevista de 1986. Después de completar un resumen preliminar en una página de principios económicos, le envié una copia. En su respuesta añadió unos pocos propios, pero en modo alguno apoyó mi intento.

Después de hacer esta lista de principios básicos (ver la página siguiente), tengo que estar de acuerdo con Friedman y Hazlitt. Los principios de la economía son sencillos: Oferta y demanda. Coste de oportunidad. Ventaja comparativa. Pérdidas y ganancias. Competencia. División del trabajo. Y así sucesivamente.

De hecho, un profesor incluso me sugirió que la economía puede reducirse a una palabra: precio. O tal vez, sugerí alternativamente, coste. Todo tiene un precio, todo tiene un coste.

Adicionalmente, la política económica sensata es clara: Dejemos que el mercado, no el estado, establezca salarios y precios. Mantengamos las manos del gobierno fuera de la política monetaria. Los impuestos deberían minimizarse. El gobierno solo debería hacer aquellas cosas que los ciudadanos privados no pueden hacer por sí mismos. El gobierno debería vivir de sus medios. Reglas y regulaciones deberían proporcionar un terreno de juego nivelado. Aranceles y otras barreras al comercio deberían eliminarse tanto como sea posible. En resumen, el gobierno que gobierna mejor es el que menos gobierna.

Por desgracia, los economistas a veces olvidan estos principios básicos y a menudo se ven atrapados en detalles de construcción de modelos esotéricos, alta teoría, investigación académica y matemáticas. El lúgubre estado de la profesión fue expresado recientemente por Arjo Klamer y David Colander, quienes, después de revisar los estudios de grado de los grandes departamento de economía en todo el país, preguntaban: ¿Por qué tenemos esta sensación de que mucho de lo que permanecía allí era un desperdicio?[2]

En la siguiente página trato de resumir los principios básicos de la economía y de una buena política económica. Si alguien tiene sugerencias, estoy ansioso por recibirlas.

La economía en una página

Por Mark Skousen

  1. Propio interés: El deseo de mejorar nuestra condición nos llega desde la cuna y nunca nos abandona hasta que llegamos a la tumba (Adam Smith). Nadie gasta el dinero de otro más cuidadosamente que el suyo.
  2. Crecimiento económico: La clave para un nivel superior de vida es expandir el ahorro, la formación de capital, la educación y la tecnología.
  3. Comercio: En todos los intercambios voluntarios en los que se conoce la información apropiada, tanto el comprador como el vendedor ganan. Por tanto, un aumento en el comercio entre individuos, grupos o naciones beneficia a ambas partes.
  4. Competencia: Dada la existencia universal de recurso limitados y deseos ilimitados, la competencia existe en todas las sociedades y no puede abolirse por orden del gobierno.
  5. Cooperación: Como la mayoría de los individuos no son autosuficientes y casi todos los recursos naturales deben transformarse para convertirse en utilizables, los individuos (trabajadores, terratenientes, capitalistas y empresarios) deben trabajar juntos para producir bienes y servicios valiosos.
  6. División del trabajo y ventaja comparativa: Las diferencias en talentos, inteligencia, conocimiento y propiedad llevan a la especialización y a ventajas comparativas para cada persona, empresa y nación.
  7. Dispersión del conocimiento: La información acerca del comportamiento del mercado es tan diversa y ubicua que no puede ser recogida y calculada por una autoridad centralizada.
  8. Pérdidas y ganancias: Las pérdidas y ganancias son el mecanismo del mercado que guía lo que debería producirse o no a largo plazo.
  9. Coste de oportunidad: Dada la limitación de tiempo y recursos, siempre hay que sacrificar algo en la vida. Si queremos hacer algo, debemos renunciar a otras cosas que queramos hacer. El precio que se paga por dedicarse a una actividad es igual al coste de otras actividades a las que se ha renunciado.
  10. Teoría de precios: Los precios se determinan por las valoraciones subjetivas de los compradores (demanda) y vendedores (oferta), no por ningún coste objetivo de producción. Cuanto mayor sea el precio, menor será la cantidad que los compradores estarán dispuestos a comprar y mayor será la cantidad que los vendedores estarán dispuestos a vender.
  11. Causalidad: Para cada causa hay un efecto. Las acciones tomadas por personas, empresas y gobiernos tienen un impacto sobre otros actores en la economía que pueden ser predecibles, aunque el nivel de predictibilidad depende de la complejidad de las acciones implicadas.
  12. Incertidumbre: Siempre hay cierto grado de riesgo e incertidumbre acerca del futuro porque la gente está a menudo reevaluando, aprendiendo de sus errores y cambiando de opinión, haciendo así difícil predecir su comportamiento en el futuro.
  13. Economía laboral: Solo pueden conseguirse salarios más altos a largo plazo mediante una mayor productividad, es decir, aplicando más inversión de capital por trabajador. El desempleo crónico lo causa el gobierno fijando niveles salariales por encima de los niveles de equilibrio de los mercados.
  14. Controles del gobierno: Los controles de precios-salarios-rentas pueden beneficiar a algunas personas o grupos, pero no a la sociedad en su conjunto. En último término, crean escaseces, mercados negros y un deterioro de la calidad y los servicios. No existen los almuerzos gratis.
  15. Dinero: Los intentos deliberados de depreciar la moneda de la nación, rebajar artificialmente los tipos de interés y aplicar políticas de dinero barato llevan inevitablemente a la inflación, los ciclos de auge y declive y las crisis económicas. El mercado, no el estado, debería determinar el dinero y el crédito.
  16. Finanzas públicas: En todas las empresas públicas, para mantener un alto grado de eficiencia y buena gestión, deberían adoptarse principios de mercado, siempre que sea posible: (1) El gobierno debería tratar de hacer solo lo que no pueda hacer la empresa privada, el gobierno no debería realizar negocios que la empresa privada puede realizar mejor; (2) el gobierno debería vivir dentro de sus posibilidades; (3) análisis de coste-beneficio: los beneficios marginales deberían exceder los costes marginales; (4) el principio de responsabilidad: los que se benefician de un servicio deberían pagar el servicio.

El artículo original se encuentra aquí.

 

[1] Citado en entrevista, Lives of the Laureates, William Breit y Roger W. Spencer, eds. (Cambridge, Mass.: MIT Press, 1986), p. 91.

[2] Arjo Klamer y David Colander, The Making of an Economist (Boulder, Colo.: Westview Press, 1990), p. xiv. Ver también David Colander y Reuven Brenner, Educating Economists (Ann Arbor: University of Michigan Press, 1992).

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  • Mario Zuluaga Uribe

    ¿Cuáles son aquellos servicios que presta el Estado y que no puede prestar el mercado?

    • Ignacio R Landaluce

      Se suele citar a los tribunales de justicia y a la policía/ ejército…

      • Mario Zuluaga Uribe

        Los tribunales de arbitramento privado son muy abundantes y muy usados: En USA más del 75% de los litigios comerciales se tramitan en tribunales privados acordados previamente entre los contratantes. La seguridad privada la vemos por todas partes, incluso es contratada por entidades gubernamentales. ¿Qué otro servicio sería?

        • Ignacio R Landaluce

          Justicia penal, me refería. El arbitrio también se usa en España (y en los países que heredaron nuestro Derecho, y por toda Europa, por lo que yo se), pero en el ámbito del derecho civil. La seguridad privada no es sustitutoria del ejército. Sirve para custodiar bienes privados, pero no para proyectar fuerza fuera del territorio ni para defenderlo frente a ataques extranjeros…

          Respecto de éste último, tengo pocas dudas de que podría ser privado, pero respecto de dirimir cuestiones penales (un caso de asesinato, por ejemplo) me resulta más difícil per una solución privada.

          • Mario Zuluaga Uribe

            A ver Don Ignacio. Las invasiones de ejércitos extranjeros a a otros países son muy raras en los tiempos de hoy, lo que no justifica tener ejércitos permanentes. Además si los vecinos tampoco poseen ejércitos permanentes las posibilidades de conflictos escalados son casi nulas. El tema importante a tratar es el caso de la justicia penal ordinaria. Es importante advertir que el carácter monopólico que tiene el estado hace que ese servicio sea de mala calidad y más de las veces sesgado y politizado. De otra parte, si el arbitramento privado ha dado muestras de eficiencia y prontitud, no veo por qué razón no sea posible extenderlos al acaso de la justicia penal ordinaria. El carácter monopólico que tiene el estado en el servicio de justicia hace que la probidad de los jueces sea inexistente o muy rara y ello hace que la “justicia” no sea justicia. Para su conocimiento, en Colombia, mi país, la impunidad tiene cifras de escándalo, la improbidad de los jueces es proverbial y la insatisfacción de la gente es generalizada. Yo entiendo que el tema no es fácil porque el estado ha invadido todos los resquicios de nuestra cotidianidad y eso hace que no podamos pensar en otras opciones.

          • Ignacio R Landaluce

            No me malinterprete, Don Mario. Lo que no acabo yo de ver es por qué habría de someterme a un juicio privado si me acusan de homicidio. Seguramente una de las partes tendría un juez favorito y la otra, otro, (o quizás una lo tendría, incluso como amistad familiar y la otra noconociese a nadie) y ambas harían lo imposible por que su juez fuese quien viera el caso. La justicia “nacional” tiene muchas cosas malas, pero al ser compulsoria y pre-establecida, lo que le toca a las partes es lo mismo y fuera de su poder cambiarlo…

            Yo parto de la base de que impartir justicia en el mundo es imposible, un intento futil de proyectar que el sistema en su conjunto funciona. Es mentira. Nuestra justicia está basada en castigar una culpa contra el Estado, no contra el damnificado real y la pena universal es la privación de libertad, cuando debería ser castigar la culpa contra el damnificado y la pena universal debería ser la justa retribución contra el damnificado en términos económicos (lo que tampoco se puede en una gran parte de los casos, pues la traducción de un mal moral a compensación monetaria es subjetiva); En cualquier caso, el Estado no deberia figurar por ningún lado.

            Pero incluso sabiendo esto, creo que provoca más recelo y menos sensación de seguridad y confianza en el sistema saber que me va a juzgar un señor que vive directamente de lo bien que vaya su tribunal de justicia que, en contraposición, que me vaya a juzgar un señor cuyo bienestar económico no dependa de las decisiones que tome en el tribunal…

            Respecto de la corruptibilidad del sistema, me parece que es más facil corromper lo pequeño que lo grande: para corromper a un juez privado, solo hay que sobornarle a él, mientras que corromper un juzgado dentro de un sistema nacional de juzgados requiere mucha más suerte y mucho más dinero.

            Eso sí, una vez corrompido el sistema grande, ya no hay nada que hacer a nivel nacional…

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