Por qué estaría limitada la banca de reserva fraccionaria en un mercado no intervenido

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El llamado multiplicador aparece como consecuencia del hecho de que se permite legalmente a los bancos usar dinero de los depósitos a la vista. Los bancos tratan este tipo de dinero como si se lo hubieran prestado, prestándolo mientras simultáneamente permiten a los depositantes gastar ese dinero

Por ejemplo, si John pone 100$ un depósito a la vista en Banco Uno, no cede sus derechos sobre los 100$ solicitados. Tiene un derecho ilimitado sobre sus 100$.

Sin embargo, digamos también que el Banco Uno presta 50$ a Mike. Al prestar a Mike 50$, el banco crea un depósito de 50$ que Mike puede usar ahora. Recordemos que John todavía tiene derecho a 100$ mientras que Mike tiene ahora un derecho a 50$.

A este tipo de préstamo se llama banca de reserva fraccionaria. El banco tiene 100$ en efectivo frente a derechos o depósitos de 150$. El banco tiene por tanto un 66,7% de reservas frente a depósitos a la vista. El banco ha creado 50$ “de la nada”, ya que estos 50$ no están respaldados por ningún dinero genuino.

Ahora Mike usa esos 50$ para comprar bienes de Tom y paga a Tom con un cheque. Tom lleva el cheque a su banco, el Banco B. Después de liquidar el cheque, el Banco B tendrá un aumento en efectivo de 50$, que puede aprovechar y prestar por ejemplo 25$ a Bob.

Como puede verse, el hecho de que los bancos hagan uso de depósitos a la vista mientras que los tenedores de depósitos no renuncian a sus derechos pone en marcha el multiplicador monetario.

Podría alegarse que a la gente que pone su dinero en depósitos a la vista no le importa que los bancos usen su dinero. Pero si una persona concede un permiso al banco para prestar su dinero no puede al mismo tiempo esperar ser capaz de usar ese dinero.

Independientemente de la disposición psicológica de la gente, lo que importa aquí es que las personas no renunciaron a su derecho sobre el dinero depositado y que también se ha prestado. Una vez de los bancos usan el dinero depositado, se pone en marcha una expansión de dinero “de la nada”.

Aunque la ley permita este tipo de práctica, desde un punto de vista económico es un resultado similar al de cualquier actividad de falsificación. Genera dinero de la nada, lo que lleva a que el consumo no esté soportado por la producción, es decir, a la dilución de las existencias de riqueza real.

El precedente legal para la banca de reserva fraccionaria estableció en Inglaterra en 1811 en el caso Carr v. Carr, en el que el tribunal estableció su legalidad. La legalidad de la situación es sin embargo diferente de la economía sobre el asunto.

Según Mises:

Es habitual considerar la aceptación de que un depósito del que se puede sacar dinero en cualquier momento por medio de recibos como un tipo de transacción de crédito y jurídicamente esta visión está, por supuesto, justificada, pero económicamente, este caso no es un caso de transacción de crédito. (…) El depositante de una suma de dinero que adquiere a cambio de ella un derecho convertible en dinero en cualquier momento que le dará exactamente el mismo servicio que la suma referida, no ha intercambiado un bien presente por un bien futuro. El derecho que ha adquirido por su depósito es también un bien presente para él. El depósito de dinero no significa en modo alguno que haya renunciado a la disposición inmediata sobre la utilidad que conlleva.[1]

Igualmente, Rothbard argumentaba:

En este sentido, el depósito la vista, aunque sea considerado legalmente como crédito, es realmente un bien presente como un derecho de depósito sobre un bien presente que es similar a una transacción de depósito, en la que el almacén promete cambiar el resguardo a la vista en cualquier momento.[2]

Por qué un mercado no intervenido impediría la banca de reserva fraccionaria

En una verdadera economía libre de mercado la probabilidad de que los bancos practicaran banca de reserva fraccionaria debería ser muy baja. Si un banco concreto tratara de practicar la citada banca de reserva fraccionaria correría el riesgo de no ser capaz de pagar sus cheques. Por ejemplo, si el Banco Uno prestara 50$ a Mike de los 100$ depositados por John corre el riesgo de quebrar. ¿Por qué? Supongamos que tanto John como Mike han decidido ejercitar sus derechos. Supongamos también que John compra bienes por 100$ a Tom mientras que Mike compra bienes por 50$ a Jerry. Tanto John como Mike pagan por los bienes con cheques contra sus depósitos en Banco Uno.

Ahora Tom y Jerry depositan los cheques recibidos de John y Mike en su banco, el Banco B, que es competencia del Banco Uno. El Banco B a su vez presentará estos cheques al Banco Uno y reclamará efectivo a cambio. Sin embargo, Banco Uno solo tiene 100$ en efectivo, le faltan 50$. Consecuentemente, Banco Uno corre el riesgo de quedarse tirado si no puede movilizar rápidamente efectivo vendiendo parte de sus activos o tomando prestado.

El hecho de que los bancos deben liquidar sus cheques sería un impedimento suficiente para la práctica de la banca de reserva fraccionaria en una economía libre de mercado.

Además, hay que darse cuenta de que la tendencia a ser “pillado” practicando banca de reserva fraccionaria aumenta, por decirlo así, al haber muchos bancos en competencia. Al aumentar el número de bancos y disminuir el número de clientes por banco, aumentarán las posibilidades de que los clientes gasten dinero en bienes de personas que están trabajando con otros bancos. Esto a su vez aumentará el riesgo de que el banco no sea capaz de atender sus cheques una vez que empiece a practicar banca de reserva fraccionaria.

Por el contrario, al disminuir el número de bancos competitivos, al aumentar el número de clientes por banco disminuye la probabilidad de ser “pillado” practicando banca de reserva fraccionaria. En el caso extremo de que solo haya un banco, este puede practicar banca de reserva fraccionaria sin ningún miedo a ser “pillado” por decirlo así.

Así, si Tom y Jerry puedan también clientes de Banco Uno, una vez depositarán sus cheques recibidos de John y Mike, la propiedad los depósitos se transferiría ahora de John y Mike a Tom y Jerry. Esta transferencia de propiedad, sin embargo, no causaría ningún efecto en el Banco Uno.

Podemos por tanto concluir que en un mercado libre si un banco concreto trata de expandir el crédito practicando banca de reserva fraccionaria corre el riesgo de ser “pillado”. Por tanto, en una verdadera economía libre de mercado la amenaza de quiebra minimizará la práctica de la banca de reserva fraccionaria.

Banco central y banca de reserva fraccionaria

Mientras que en una economía de libre de mercado la práctica de la banca de reserva fraccionaria tendería a ser mínima, no pasa lo mismo con la existencia de un banco central.

Por medio de la política monetaria, que también se califica como gestión de reservas por el sistema bancario, el banco central apoya la existencia de la banca de reserva fraccionaria y por tanto la creación de dinero de la nada.

El moderno sistema bancario puede verse como un enorme banco monopolista dirigido y coordinado por el banco central. Los bancos en este marco pueden considerarse como sucursales del banco central. En todos los sentidos y propósitos el sistema bancario puede verse como un solo banco. (Como hemos visto, un banco monopolista puede practicar banca de reserva fraccionaria sin correr el riesgo de ser “pillado”).

A través de la actual gestión monetaria, es decir, de la inyección monetaria, el banco central se asegura de que todo los bancos pueden dedicarse conjuntamente a la expansión de crédito a partir de la nada, a través de la práctica de banca de reserva fraccionaria. La expansión conjunta garantiza su vez que se puedan compensar los cheques presentados para liquidación por los bancos entre sí.

Por medio de las inyecciones monetarias el banco central se asegura de que el sistema bancario sea “lo suficientemente líquido” como para que los bancos no hagan quebrar unos a otros.

Siempre que la Fed inyecte dinero en el sistema, esto generará un aumento en un depósito de un banco concreto. Este banco, basándose en su estrategia de cartera, decidirá cuánto de este aumento en los depósitos será prestado y cuánto se mantendrá en reservas. (Incluso en el sistema bancario moderno los bancos tendrían que mantener cierta cantidad de reservas para realizar transacciones).

Ahora, si un banco decide mantener un 20% en reservas tras el nuevo aumento en los depósitos, prestará el 80% de estos nuevos depósitos.

Por ejemplo, como consecuencia de las inyecciones monetarias de la Fed los depósitos del Banco Uno aumentan en 1.000 millones de dólares y el banco presta 800 millones mientras que el resto se mantiene en reservas. Supongamos que los prestatarios de los 800 millones de dólares compran bienes a personas que trabajan con el Banco B, que a su vez presenta cheques para liquidación por esta cantidad a Banco Uno. Como el Banco Uno tiene en su posesión 1.000 millones de dólares no tendría ningún problema en liquidar los cheques.

Consideremos sin embargo un caso en el que Bob deposita 100$ en Banco Uno. El banco decide prestar el 80% a Mike mientras que el resto se mantiene en reservas de efectivo. Podría producirse un problema si tanto Bob como Mike deciden sacar su dinero. Entonces habría un riesgo de que el Banco Uno no fuera capaz de pagar sus cheques. En el caso de que ocurriera esto, la Fed está dispuesta a proporcionar a Banco Uno un préstamo para evitar la quiebra. (Además, al asegurar que el sistema bancario tiene dinero suficiente el banco central permite al banco que encuentre dificultades pagar sus cheques tomando prestado en el llamado mercado monetario).

Advirtamos además que la banca de reserva fraccionaria es inestable de por sí. La estructura temporal de los activos bancarios es más larga que la estructura temporal de sus pasivos. Los depósitos bancarios a la vista (pasivos) se liquida en instantáneamente, a la vista, mientras que sus préstamos correspondientes a deudores son para un periodo más largo. (Además, señalar que la presencia del banco central animar a los bancos a financiar activos a largo plazo con dinero a corto plazo asumiendo así posibles dificultades financieras en una de los tipos de interés a corto plazo en aumenten por encima de los tipos de interés a largo).

Según Rothbard:

Un banco está siempre quebrado de por sí y lo estaría en la realidad si todos sus depositantes descubrían el hecho de que el dinero en que ellos creen que está disponible a la vista en realidad no está ahí.[3]

Finalmente, la banca de reserva fraccionaria no solo da lugar a la inflación monetaria en, es también responsable de la deflación monetaria. Como los bancos por medio de la banca de reserva fraccionaria generan dinero de la nada, siempre que no renueven sus préstamos estarán en realidad dando lugar a la desaparición de dinero.

Esto debe compararse con el préstamo de dinero genuino, que nunca puede desaparecer físicamente si no se destruye también físicamente. Así, cuando John presta sus 50$ a Mike a través del Banco Uno, los 50$ se transfieren a Mike desde John. En el día de la liquidación del préstamo Mike transfiere a Banco Uno 50$ más el interés. El banco a su vez transfiere los 50$ más interés a John liquidando las tarifas bancarias: no ha desaparecido ningún dinero.

Sin embargo, si el Banco Uno práctica la banca de reserva fraccionaria presta los 50$ a Mike desde la nada. En el momento de la liquidación, cuando Mike pague los 50$ el dinero volverá al banco, el creador original de este dinero vacío, es decir, el dinero desaparece de la economía o se desvanece “en la nada”.


El artículo original se encuentra aquí.

 

[1] Ludwig von Mises, The Theory of Money and Credit (Indianapolis, Ind: Liberty Classics, 1980), pp. 300-301. [La teoría del dinero y del crédito]

[2] Murray N. Rothbard, “Austrian Definitions of the Supply of Money“, en New Directions in Austrian Economics, ed. Louis M. Spadaro (Kansas City: Sheed Andrews and McMeel, 1978), p. 148.

[3] Murray N. Rothbard, The Mystery of Banking (Auburn, Ala.: Mises Institute, 2008), p. 99. [El misterio de la banca].

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