Socialismo y esclavitud

1

Otro ejemplo de la diferencia fundamental entre propiedad privada del gobierno (monarquía) y su baja preferencia temporal y la propiedad pública del mismo (democracia) y su alta preferencia temporal puede ilustrarse examinando la institución de la esclavitud, distinguiendo el caso de esclavitud privada, como existía en los Estados Unidos antes de la guerra de secesión, y el de la esclavitud pública practicada en la antigua Unión Soviética y sus países satélites.

En el imperio soviético la emigración fue proscrita y castigada como un crimen, pudiendo ser abatidos quienes intentaran evadirse. Además, las leyes represoras de la ociosidad permitían al gobierno imponer todo tipo de tareas, recompensas o sanciones a cualquier ciudadano. No existen pues grandes diferencias con la esclavitud privada y nada se opone, por tanto, a la clasificación Unión soviética entre los sistemas esclavistas. Más a diferencia del esclavista particular, un esclavista de los Estados de la Europa Oriental –desde Lenin a Gorbachov– no podían vender o alquilar a sus súbditos en el mercado de trabajo, ni apropiarse del producto de la venta o alquiler de su «capital humano». Esto último les confiere el carácter de sistemas esclavistas públicos (o socialistas). Lejos de mejorar, la situación para los esclavos se agrava en ausencia del mercado, pues si no puede fijarse el precio de un esclavo y su trabajo, el amo no puede asignar racionalmente su «capital humano». No puede determinar el valor de escasez de sus heterogéneas unidades de capital humano y tampoco el coste de oportunidad que supone darle un uso concreto, ni siquiera, finalmente, compararlo con el ingreso que podría generar. El resultado de todo ello es una mala asignación permanente del capital humano, su despilfarro y finalmente, su «agotamiento». Así lo indica la evidencia empírica.

Mientas que sólo de vez en cuando sucedía que un amo daba muerte a su esclavo, «consumiendo» definitivamente su capital humano, la esclavitud socialista en la Europa oriental provoco el asesinato de millones de personas. Por regla general, la salud y las expectativas de vida de los esclavos particulares de otras épocas mejoraba, pero en décadas recientes se han constatado el deterioro permanente de la asistencia sanitaria y de la esperanza de vida en el Imperio soviético.

Así mismo, el adiestramiento y la educación de los esclavos privados mejoraron, pero los de los esclavos socializados han disminuido. La tasa de reproducción de aquellos era positiva, la de las poblaciones del Este de Europa ha sido generalmente negativa. Los índices de suicidios, autolesiones, familias rotas, promiscuidad, nacimientos «ilegítimos», defectos genésicos, enfermedades venéreas, abortos, alcoholismo, idiocia o comportamientos desviados fueron elevados entre los esclavos privados; pero todas estas taras indicativas del «consumo del capital humano» han sido todavía mayores entre los esclavos socializados del antiguo Imperio soviético. Ciertamente las conductas violentas o anómicas seguían a la emancipación de los esclavos particulares, sin embargo, la degradación de la vida social como consecuencia de la abolición de la esclavitud socialista ha sido mucho peor, revelando un mayor grado de degeneración moral.


Titulo Original, Socialism and Slavery, Agosto de 1993, transcripción por John Alejandro Bermeo. El articulo original puede encontrarse aqui.

  

 

 

Print Friendly, PDF & Email

Instituto Mises
Organización educativa no lucrativa.
Contenido libre