Cuatro razones por las que la inflación de precios de activos de Bernanke-Yellen puede estar acercándose a su fin

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Hay serios indicios de que la notable subida en los precios de los activos de los últimos años está empezando a perder fuelle y puede estar al borde del colapso. Dejaremos aparte la cuestión de si la inflación de activos es un síntoma de un auge inflacionista normal o es un fenómeno de burbuja más virulento en el que los precios aumentan hoy de precio simplemente porque los compradores prevén que aumentarán mañana.

Las evidencias

1. El vertiginoso aumento de los precios inmobiliarios en Londres desde la crisis financiera, señalado en un post reciente por Dave Howden, puede estar desinflándose. Los datos de encuestas de agentes inmobiliarios indican que los precios de las viviendas en Londres cayeron en septiembre un 0,1% respecto de agosto, su primera bajada desde noviembre de 2012. Al tiempo, un índice de precios de la vivienda en Reino Unido bajó por primera vez en 17 meses. Al explicar la “pronunciada ralentización” en el mercado inmobiliario de Londres, el director de investigación de Hometrack Ltd. comentaba: “Está creciendo la incertidumbre del comprador a la vista de un posible aumento en los tipos de interés, unas elecciones generales a la vista y recientes advertencias sobre una burbuja de precios en la vivienda”, lo que actúa “contra un telón de fondo de unos controles más severos a la asequibilidad de hipotecas y límites al préstamo en la relación con las rentas”.

2. Datos recién publicados de los Índices de Precios Compuestos de Vivienda Dow Jones S&P/Case Schiller a lo largo de julio de 2014 muestran una marcada desaceleración en los precios de la viviendas en EEUU. 17 de las 20 ciudades incluidas en el Índice Compuesto de 20 Ciudades experimentaron menores aumentos de precios en julio que en el mes anterior. Tanto el índice de 10 ciudades como el de 20 registraron una tasa anualizada de aumento del 6,7%, cayendo abruptamente del máximo tras la crisis de casi un 14% hace menos de un año.

3. Más ominosamente, el Valor Neto Total de las Viviendas (VNTV) en EEUU, recientemente reportado por la Fed para el segundo trimestre de 2014, llegó a un máximo histórico de 85,1 billones de dólares, más de 10 billones por encima del nivel máximo de la burbuja de activos de 2007. Además, la cifra de 2014 fue 20 billones más alta que el nivel del año de post-crisis (y pre-QE) de 2008, cuando los precios de los activos y la estructura real de la producción estaban solo empezando a ajustarse al consumo masivo de capital y las malas inversiones infligidos por la Gran Inflación de Activos de 1995-2005. El aumento en la riqueza familiar se ha producido principalmente por el aumento en los precios de activos financieros, que fue generado por la política de tipos de interés cero de la Fed y esto obligó a generar reservas bancarias adicionales en el sistema financiero a través de programas de flexibilización cuantitativa. (Ver gráfico siguiente). Estas políticas falsifican los cálculos de beneficios y riqueza y dan lugar a inversiones insostenibles y exceso de consumo. Sin embargo, una vez los tipos de interés empiezan a ajustarse a sus niveles naturales, se aprecia que los precios se han hinchado enormemente y se vienen abajo. La inflación de activos puede invertirse incluso sin un aumento de los tipos de interés, si la gente pierde la confianza en las explicaciones inventadas y propagadas por políticos del gobierno, economistas y comentaristas financieros para promover la continuación de la inflación en los mercados de activos. Además, es risible creer que la riqueza real en EEUU en términos de fábricas y otros bienes de capital, en los que los activos financieros son meras declaraciones de propiedad, hayan aumentado solo en un tercio desde 2008, especialmente a la vista de las malas inversiones y el exceso de consumo adicionales causados desde entonces por el “estímulo” financiero y la política fiscal.

4. Si vemos el VNTV desde una perspectiva histórica, advertimos, en el gráfico inferior, que la relación VNTV/PIB (o riqueza frente a renta) está ahora en su máximo histórico. Desde 1952 a mediados de la década de 1990, esta relación era de media poco más del 350% y nunca estuvo por encima del 400% hasta 1998, cuando estaba estallando la burbuja punto com. Llegó al máximo en casi un 450%, indicando el inicio de la purga de las falsas ganancias de capital creadas durante la inflación de activos.

Pero justo cuando estaba empezando a realizarse el ajuste en 2002, la Fed de Greenspan jugó la carta de la deflacionfobia, llevando los tipos de interés a mínimos propios de posguerra e inyectando en la oferta monetaria (MZM) 2 billones de dólares desde el inicio de 2001 al final de 2005. Durante esta segunda fase de la Gran Inflación de Activos, la relación VNTV/PIB llegó a un nuevo máximo antes de caer por debajo del 400% durante la crisis financiera. Y, trágicamente, el naciente reajuste de los mercados financieros ante la realidad subyacente de una economía destrozada y una estructura de producción encogida fue de nuevo abortado por la intervención pública, en forma de las políticas monetarias heterodoxas del bernankeísmo, combinadas con los gigantescos déficits de la administración Obama. Estas políticas consiguieron llevar la relación VNTV/PIB a otro nuevo máximo, pero sin tener el efecto estimulante esperado sobre el gasto en consumo e inversión.

Conclusión

En resumen, no espero que la relación aumenté muy por encima del 500%: los estadounidenses simplemente no han ahorrado lo suficiente desde 1995 para haber aumentado su riqueza real de 3,5 veces a 5 veces su renta anual. Tampoco hay muchas razones para esperar una meseta en ningún lugar cercano al nivel actual. Una vez los tipos de interés empiecen a aumentar (y deben aumentar, ya sea resultado de la política de la Fed o no) el fin de la inflación de precios de activos estará al alcance de la mano. El resultado será otra crisis financiera y la consiguiente recesión. La Fed y la administración sin duda tratarán de rescatar y estimular su fin, pero, dado el estado aún peligrosamente debilitado del sistema financiero y la economía real, sería como dopar a un caballo que ya ha recibido una sobredosis que lo ha matado. Así que mi previsión para la economía de EEUU a uno o dos años reproduce la de Clubber Lang, el malo de la película Rocky III. Cuando se la pregunta sobre su pronóstico para la próxima pelea contra Rocky, Lang contestaba: “Dolor”.


Publicado el 17 de octubre de 2014. Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe. El artículo original se encuentra aquí.

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