EEUU acepta la hierba, pero no del todo

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Lo único bueno de la campaña de 2012 (aparte de que se ha acabado) es que se ha progresado mucho en la política sobre la marihuana. La marihuana se ha legalizado en dos estados, Colorado y Washington. Se aprobó la legislación de la marihuana médica en Massachusetts. Se despenalizó la marihuana en varias grandes ciudades en Michigan y Burlington, Vermont, se aprobó una resolución para que se legalice la marihuana. Las únicas derrotas fueron que la legalización no se aprobó en Oregón y la marihuana médica fue derrotada en Arkansas.

Es un cambio asombroso respecto de la campaña de 2010, cuando la Prop 19 en California no consiguió aprobarse a pesar de las altas expectativas. Expliqué aquí por qué fracasó la Prop 19. Fue una historia desgraciadamente común de baptistas, es decir, gente que se opone a ello, y contrabandistas, es decir, gente que se beneficia de las ventas en el mercado negro, que detuvieron el esfuerzo legalizador.

Con respecto a las victorias en la legalización en Colorado y Washington, Tom Angell, Director de LEAP (Law Enforcement Against Prohibition) calificó a las elecciones como “una noche histórica para los reformistas de las leyes sobre drogas”. Paul Armentano, el director general de NORML (National Organization for the Reform of Marijuana Laws), calificó a las victorias en Colorado y Washington como “cambios de juego”, apuntando que “ambas medidas proporcionan a los consumidores adultos de cannabis protecciones legales sin precedentes”. Apuntaba que “hasta ahora, ningún estado en la historia moderna ha clasificado al mismo cannabis como un producto legal que puede poseerse y consumirse legalmente por adultos. Escribiendo para el Marijuana Policy Project, Robert Capecchi las llamó “victorias históricas” en Colorado y Washington, diciendo que “representan los primeros ladrillos para echar abajo el muro de la prohibición de la marihuana”.

A continuación hay un alista de todas las medidas sobre marihuana en la votación de 2012 que indica LEAP:

 

Colorado Legalización de marihuana Aprobada
Washington Legalización de marihuana Aprobada
Oregón Legalización de marihuana Denegada
Massachusetts Marihuana médica Aprobada
Arkansas Marihuana médica Denegada
Detroit MI Despenalización de posesión de marihuana por adultos Aprobada
Flint, MI Despenalización de posesión de marihuana por adultos Aprobada
Ypsilanti, MI Marihuana como mínima prioridad de aplicación legal Aprobada
Grand Rapids, MI Despenalización de posesión de marihuana por adultos Aprobada
Kalamazoo, MI Permitir en la ciudad tres dispensarios de marihuana médica Aprobada
Burlington, VT Recomendación de que la marihuana debería legalizarse Aprobada
Montana Referéndum restringiendo la marihuana médica Probablemente aprobada

Algunos lectores podrían no estar entusiasmados ante la perspectiva de legalización, despenalización y marihuana médica, pero los beneficios son mayores de los que podríais pensar. Primero, la crisis económica es una gran oportunidad para hacer que se apruebe este tipo de reforma. Lo más evidente que se viene a la cabeza es que la marihuana legalizada podría ser una fuente de ingresos fiscales y posibles impuestos especiales y tasas por licencias. También sería una fuente de empleos, aunque la ganancia neta en empleos y rentas se probablemente pequeña al principio.

Un beneficio importante sería una reducción en el tamaño del gobierno. La prohibición de la marihuana hace que cientos de miles de personas sean arrestadas, implicando policía, cárceles, tribunales y prisiones. Cuando la ciudad de Philadelphia decidió hacer de la prohibición de la marihuana una baja prioridad y la trató como intoxicación pública (multa de 200$), acabó ahorrando 2 millones de dólares en el primer año.

Uno de los beneficios más importantes de estas medidas es que conseguirán una sociedad más liberal, en su sentido misesiano. La prohibición de la marihuana es violencia pública, prejuicio y parcialidad. La legalización y el liberalismo es propiedad privada y tolerancia pública. Como escribía Ludwig von Mises:

La enseñanza esencial del liberalismo es que la cooperación social y la división del trabajo solo pueden alcanzarse en un sistema de propiedad privada de los medios de producción, es decir, dentro de una sociedad de mercado o capitalismo. Todos los demás principios de la democracia liberal, la libertad personal del individuo, la libertad de expresión y prensa, la tolerancia religiosa, la paz entre las naciones son consecuencias de este postulado básico. Pueden alcanzarse solo dentro de una sociedad basada en la propiedad privada. (Gobierno omnipotente, p. 48)

La clave, económicamente hablando, es que más liberalismo es bueno para negocios, empleos y prosperidad. Legalizar la marihuana, junto con cosas como las leyes de matrimonios del mismo sexo, pueden resultar chocantes a algunas personas, pero cuando las empresas buscan empezar o establecer nuevas operaciones, son algunas de las cosas  que se consideran, igual que impuestos, escuelas, delitos, etc. Los estados que están compitiendo por las mejores empresas que ofrecen los empleos mejor pagados son los mismos estados que están liberalizando sus políticas.

Por tanto no debería sorprender que un estado como Washington legalizara la marihuana aunque no tenga un historial de activismo por la reforma de la marihuana. Washington necesita competir con otros estados por programadores informáticos, ingenieros y técnicos para empresas ubicadas en Washington como Boeing y Microsoft. No os sorprendáis si lo que ocurrió en Colorado y Washington se extiende a otros estados en próximas elecciones.

El aspecto más importante de las victorias en Colorado y Washington es que la gente de esos estados se levantó y expresó su oposición al gobierno federal y su política de prohibición de la marihuana. Se dirigen a sus gobiernos estatales para que dejen de cooperar con el gobierno federal. Podéis apostar que los cargos federales buscarán intimidar a los cargos y empresas locales como han hecho en California. Buscan usar el miedo y la violencia para mantener su poder.

Sin embargo, demográfica e ideológicamente, están peleando en una batalla perdida. Los defensores de la legalización son más jóvenes, más listos, mejor educados y tienen rentas por encima de la media. Los líderes del movimiento reformista no parecen ver sus esfuerzos como “pro-marihuana”, sino más bien como anti-prohibición y se dan cuenta de que los beneficios se producen en términos de salud, seguridad pública y prosperidad.

Cuando se publicó hace 20 años mi libro The Economics of Prohibition, se me preguntaba a menudo mi opinión acerca de si la marihuana debería legalizarse o se legalizaría. Mi respuesta habitual era que la marihuana médica empezaría a legalizarse en 10 años y que la marihuana empezaría a legalizarse en 20 años, probablemente durante una crisis económica. Mi única predicción impresa era que el proceso de reformas empezaría en torno al cambio de siglo. La primera reforma fue en realidad una ley de marihuana médica aprobada en California en 1996.

Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe. El artículo original se encuentra aquí.

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