Jonathan Gullible: Capítulo 25

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El aplausómetro

Un reflector lanzó un círculo de luz sobre la plataforma y la audiencia comenzó a murmurar. Alguno empezó a aplaudir rítmicamente y pronto se unió toda la multitud. Todo el lugar reverberaba en excitación y estruendo. Finalmente una figura de cabello plateado saltó al escenario. Tenía puesto un brillante abrigo y la sonrisa más tonta que Jonathan había visto. El hombre se inclinaba hacia delante y atrás excitadamente saludando a la multitud entusiasmada.

-¡Bienvenidos, bienvenidos, bienvenidos! Soy el animador Phil y estoy tan emocionado de tenerlos a ustedes, maravilloso público, conmigo en nuestro espectáculo. ¡Allí están! Y qué espectáculo tenemos hoy para ustedes. Más tarde estaremos hablando con -lo adivinaron- ¡el Candidato!

Mujeres escasamente vestidas a ambos lados del escenario comenzaron a agitar sus manos con ademanes salvajes y toda la multitud estalló en un aplauso.

-Gracias, gracias, muchas gracias. Primero, tengo un regalo muy, muy, muy especial para ustedes. Tenemos a nada menos que al Presidente de la Comisión de Elecciones de Stulta aquí con nosotros para explicarnos los nuevos y revolucionarios procedimientos de elección de los que hemos oído hablar. -A esta altura, el anfitrión se dio vuelta y con un gran floreo de su brazo, gritó-:

¡Por favor den la bienvenida a la doctora Julia Pavlov!

Las manos del escenario y las de la tribuna volvieron a aplaudir salvajemente, gritando y chiflando de entusiasmo. El Animador Phil estrechó la mano de la doctora Pavlov e hizo una seña a la tribuna para que hiciera silencio: -Bueno, bueno, doctora Pavlov, parece que ha logrado acumular gran aceptación a lo largo de los años.

-Gracias Phil -dijo ella. La doctora Pavlov tenía lentes gruesos, un rígido traje negro, y una mirada de tranquila seguridad en su escuálida cara-. Diría que es un entusiasmo de 5,3.

-Hey, hey, me superó con eso -dijo el anfitrión. Los asistentes del escenario encendieron un cartel hacia la audiencia y todos dejaron salir una explosión de risas-. ¿A qué se refiere con un entusiasmo de 5,3?

-Bueno -dijo la doctora Pavlov-. Aquí tengo un aplausómetro oficial que siempre llevo conmigo. Indica cuánto entusiasmo demuestra un grupo de personas.

-Es increíble, ¿no es cierto amigos? -Con la señal, la multitud volvió a aplaudir ávidamente.

Tan pronto como se redujo el bochinche, la doctora Pavlov continuó:

-Eso es alrededor de 2,6.

-¡Increíble! -dijo el anfitrión-. ¿Qué va a hacer con el aplausómetro? ¿Lo va a utilizar en las próximas elecciones?

-Exactamente, Phil. En la Comisión de Elecciones de Stulta hemos decidido que contar votos no es suficiente. Lo importante no son sólo los números para decidir quién establece los niveles de moral, poder, riqueza y derechos. También sentimos que el entusiasmo debería contar.

-¡Increíble! -gritó el anfitrión Phil. Todos estallaron en un aplauso.

-4,3 -dijo la doctora Pavlov con tranquilidad.

-¿Cómo lo van a hacer, doctora?

Sus gruesas cejas se elevaron por encima de sus anteojos y apareció en su cara el primer rastro de una sonrisa: -Éste será el primer año en que utilizaremos aplausómetros en las votaciones en la ciudad. En lugar de llenar boletas, los votantes simplemente se pararán en las casillas y aplaudirán al encenderse una luz junto al nombre del candidato de su elección.

-¿Qué piensan los candidatos acerca de este nuevo procedimiento? -preguntó Phil.

-Ah, les encanta, Phil. Parece que ya han estado preparando a sus seguidores para el cambio. Pasaron largas sesiones prometiendo el dinero de otras personas a sus seguidores y nunca falla para hacer estallar el lugar.

-Bueno, muchas gracias por estar con nosotros hoy y darnos una muestra de un mejor mañana. Nos visitará otra vez, ¿verdad? Damas y caballeros, aplausos para la ¡doctora Julia Pavlov!

Cuando el aplauso finalmente se acalló, el anfitrión hizo otro floreo con su mano hacia la parte trasera del escenario y dijo: -Ahora el momento que todos estuvieron esperando. Sí, recién salido de su atareada, atareada campaña… aquí está ¡Joe Candidato! ¡Démosle la bienvenida!

Joe Candidato se balanceó atléticamente por todo el escenario con sus dos brazos bien abiertos, agitando a la tribuna. Al ver el traje a cuadros negros y blancos, Jonathan pensó que este hombre tenía el cabello más negro y los dientes más blancos que se hubieran visto.

-Gracias, Phil. Realmente es un gran placer para mí estar aquí con ustedes.

-Ahora Joe, nos tiene que contar la historia detrás de la gran historia. Sorprendió a todos y apareció en los titulares con la noticia más caliente de la década. Cuéntenos cómo fue.

-Directo al grano, ¿eh, Phil? ¡Eso es lo que me gusta de usted y su espectáculo! Verá, me alarmé ante los costos tremendamente altos de las campañas políticas de los años recientes. Así que decidí hacer algo al respecto. Considero fervientemente que los votantes de esta gran isla merecen un menor precio por más de lo mismo. Así fue que comencé con el Partido Genérico.

-¡El Partido Genérico! ¡Qué brillante idea! Y hasta cambió su propio nombre, ¿verdad?

-Correcto, Phil. Con mi verdadero nombre, Elihu Root, nunca podría haber sido el verdadero candidato de la gente. Hay que ocultar las raíces… -Sin que lo indicaran, el juego de palabras provocó la risa de todos, incluyendo la de Phil y la de Joe-. Pero seriamente, Phil -prosiguió Joe-, hay que tener una llegada amplia si se quiere ser creíble.

-¿Qué está haciendo para hacerse oír, Joe?

-El Partido Genérico pronto tendrá sus volantes básicos en blanco y negro, los prendedores y los afiches disponibles en nuestros locales. Con estas ideas esperamos reducir a la mitad los típicos presupuestos de campaña.

El animador Phil interrumpió: -¿Pero tiene una posición asumida respecto de los diferentes temas de la campaña?

-Claro, al igual que todos los demás partidos -dijo Joe. Puso su mano dentro del saco a cuadros y sacó un bloque de papeles-. Aquí está nuestro Cuaderno Blanco contra el Crimen… y aquí nuestro Cuaderno Blanco contra la Pobreza.

-Pero, Joe, no hay nada en estas hojas en blanco -dijo Phil, con una mirada incrédula. Los Cuadernos Blancos simplemente eran hojas blancas.

-Ésa es la belleza de esto, Phil. ¿No se da cuenta? ¿Para qué desperdiciar tiempo prometiendo todo a todos? ¿Por qué no dejar que los votantes llenen los cuadernos por sí mismos? Las promesas y el desempeño serán iguales que antes, pero de esta forma nos ahorramos el costo de impresión.

-¡Qué ingenioso! Mientras otros candidatos hablan de recortar los costos de las campañas, usted realmente está haciendo algo al respecto. Bueno, se acaba nuestro tiempo. ¿Podría resumir de qué se trata su partido?

-Claro Phil. Ya está sumando adeptos en toda la isla. Nuestro eslogan para el Partido Genérico es: “¡Creemos lo que usted cree!”

-Muchas gracias, Joe. Damas y caballeros, demos una gran ronda de aplausos, una de 5,5, para este genio en campaña, ¡Joe Candidato!

Traducido del inglés por Hernán Alberro.

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