Entrevista a Joseph Salerno

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Daily Bell: Usted acaba de publicar un nuevo libro. ¿Puede hablarnos sobre ello?

Dr. Joseph Salerno: Me encantaría. El libro se titula Money: Sound and Unsound y fue publicado en 2010 por el Instituto Ludwig von Mises. Se trata de una colección de ensayos sobre temas monetarios que he escrito en los últimos veinticinco años. Cuenta con una nueva introducción en la que relaciono estos ensayos a la evolución monetaria y financiera reciente y evalúo lo que yo creo que son sus contribuciones específicas a la economía monetaria austriaca. Los ensayos fueron publicados originalmente en una amplia variedad de revistas académicas, libros académicos y populares, revistas y publicaciones de la web. Algunos son más técnicos que otros, pero todos los ensayos están escritos en un inglés sencillo y son accesibles tanto a los letrados como a los interesados ​​no especialistas.

La gama de temas tratados en estos ensayos es muy amplia. Voy a mencionar algunos que pueden ser de especial interés para sus lectores, así como algunos que han tenido alguna influencia en otros académicos. Hay uno que formula una definición específicamente austriaca de la “verdadera” oferta del dinero basada en el pensamiento Murray Rothbard y lo aplica al cálculo de la oferta del dinero de EE.UU. Hay otro ensayo que describe y clasifica los diferentes tipos de deflación – y sostiene que la mayoría de los tipos son benignos económica y socialmente. Un ensayo relacionado argumenta que no existe una relación empírica entre deflación y depresión. Sobre como la inflación generada por la creación de dinero por el banco central oculta el verdadero costo de la guerra es el tema de otro ensayo.

Hay cuatro ensayos sobre el patrón oro. Estos ensayos: explican el funcionamiento de un patrón oro del 100 por ciento; refutan las objeciones comunes al uso del oro como dinero, distinguen entre patrones oro “verdaderos” y “falsos”, y analiza diversas propuestas para el restablecimiento de un patrón oro moderno. Hay un ensayo que defiende la caracterización de Murray Rothbard de la década de 1920 como una década de inflación frente a las críticas de Richard Timberlake, un prominente monetarista e historiador monetario. Otro ensayo desafía las afirmaciones de Timberlake que sostienen que la Reserva Federal aplicó una política monetaria deflacionista a lo largo de la década de 1930 y que esta política fue la responsable de la prolongación de la Gran Depresión. Por último, también podría mencionar dos ensayos publicados originalmente en la primera mitad de la década pasada en los que critico a Alan Greenspan, entonces en el apogeo de su fama como el “Maestro” monetario, como un inflacionistas peligroso y sin idea cuyas políticas estaban dirigiendo a EE.UU. hacia un desastre económico.

Daily Bell: ¿Dónde se puede encontrar el libro?

Dr. Joseph Salerno: Puede comprarse en línea, ya sea en la librería del Mises Institute o en Amazon. Adicionalmente, hay una versión electrónica gratuita disponible en Mises.org.

Daily Bell: ¿Qué cree que los legos encontrarían más atractivo al respecto?

Dr. Joseph Salerno: El hecho de que está escrito con claridad y que trata sobre temas y hechos que afectan o afectarán sus vidas diarias.

Daily Bell: ¿Cuáles son algunos de los otros libros que ha escrito o editado?

Dr. Joseph Salerno: He editado y escrito las introducciones o epílogos de varias obras importantes de los maestros austriacos, en particular: de F. A. Hayek, Prices and Production and Other Works on Money, the Business Cycle and the Gold Standard; de Murray N. Rothbard, A History of Money and Banking in the United States, The Mystery of Banking, Man, Economy and State with Power and Market (Edición académica); y de Ludwig von Mises, Economic Calculation in the Socialist Commonwealth.

Daily Bell: ¿Está satisfecho con el crecimiento del pensamiento de libre mercado en el siglo XXI?

Dr. Joseph Salerno: Estoy muy contento con la rápida expansión del pensamiento de libre mercado y la erudición en el nuevo milenio. Lo que más me impresiona es que mucho, si no la mayoría, de esto ha sido inspirado por los escritos de Mises, Hayek y Rothbard a través de los esfuerzos multi-media del Instituto Mises – a través de sus libros, revistas, conferencias profesionales y de instrucción, artículos diarios, podcasts, etc.

Estoy especialmente satisfecho de que estudiantes, profesionales de los negocios y las finanzas, unos pocos periodistas inconformistas y comentaristas de los medios de comunicación, y gente común y ordinaria con carreras reales y trabajos en el sector privado hayan sido aquellos a la vanguardia de este resurgimiento del interés en las ideas del libre mercado en general y en la economía austriaca, en particular. Ha sido este cambio en la “opinión pública” lo que ha obligado a los expertos y a los intelectuales del establishment e incluso a los economistas de las corrientes principales a hacer frente a los argumentos austriacos en contra de la Fed y el dinero fiduciario, y a tratar de participar en la teoría austríaca del ciclo económico.

Este desarrollo debe ser acreditado en gran parte a la influencia de Ron Paul y a su habilidad única para evitar y poner en cortocircuito a las élites mediáticas, comunicándose directamente con el público. Esto es especialmente cierto en el caso del crecimiento espontáneo del sentimiento anti-Fed y el cuestionamiento de las políticas de la Fed y su “independencia” profundamente antidemocrática que se ha propagado tan rápidamente en toda la sociedad, incluso haciendo incursiones en los medios de comunicación empresariales ordinarios. Tan grande ha sido el daño causado a la reputación de la Fed, que el presidente Bernanke se vio obligado a descender de las alturas del Olimpo para sentarse – muy incómodo parece – a una entrevista en 60 minutos, con una revista de noticias de televisión popular. EL crédito se debe también al Instituto Mises, cuyos esfuerzos para difundir ampliamente las ideas económicas firmes a todos los sectores de la sociedad han sido fundamentales para elevar la conciencia pública sobre la verdadera naturaleza de la Fed y su culpabilidad respecto de los acontecimientos económicos de la última década.

También es importante darse cuenta de que este notable resurgimiento del interés en el dinero fuerte y el libre mercado ha reivindicado el punto de vista de los cambios políticos y sociales expresados por Mises y Rothbard. Ambos hombres hicieron hincapié en que el único medio para que hubiera un cambio social radical era que los economistas de libre mercado y otros académicos libertarios transmitieran directamente el conocimiento de los beneficios de una sociedad libre a las clases productivas, que están siendo sistemáticamente engañadas y embaucadas por las élites intelectuales y los medios de comunicación. Una serie de economistas austríacos contemporáneos y de libertarios se han visto sorprendidos por el movimiento espontáneo libertario que ha crecido en torno a una figura tan popular como la de Ron Paul. Algunos incluso son escépticos de sus efectos beneficiosos, precisamente porque es un movimiento populista cuyas ideas no han sido debidamente examinadas por los intelectuales instalados en las universidades, centros de investigación y empresas de medios de comunicación.

Ciertamente los intelectuales han estado entre los últimos en reconocer la gran oleada popular del sentimiento anti-gobierno, anti-Fed. Pero el escepticismo de los austriacos y los libertarios no está bien fundado y se debe a una mala interpretación de los puntos de vista de Friedrich Hayek sobre la estrategia de la transición hacia una sociedad libre. De acuerdo con su lectura errónea de Hayek, el cambio social se produce muy lentamente y es un fenómeno de filtración. Es decir, los expertos y los académicos del libre mercado, que de alguna manera han ido ascendiendo a posiciones en las torres de marfil del establishment, primero formulan las ideas y teorías abstractas que luego se desarrollan en una forma que atrae a los ciudadanos comunes. Este es necesariamente un proceso largo, ya que después se requiere que una clase menor de intelectuales libertarios sean criados para tomar posiciones de influencia en nuestras instituciones moldeadoras de opinión, es decir, los medios de comunicación, las editoriales, las escuelas, las iglesias, los centros de investigación, etc. A estos intelectuales entonces se les encomienda la tarea de desarrollar estas ideas y teorías hacia posiciones concretas sobre problemas sociales y económicos que sean apetecibles para las masas sin información.

Este punto de vista pseudo-Hayekiano fue distorsionado aún más y hecho todavía más tonto al arrancar de su contexto apropiado la útil metáfora de Hayek de “la estructura de producción” para representar la producción de ideas. En pocas palabras, la historia es que los estudiosos y los expertos son los factores de producción originales que formulan las ideas y las teorías básicas de interacción social y económica que se transmiten a los intelectuales de “orden inferior”, y se transforman paso a paso a través del tiempo en una ideología ya hecha para el consumo popular. Pero ésta no es la historia de Hayek en absoluto. En su brillante artículo “Los intelectuales y el socialismo”, Hayek retrata a la clase intelectual como casi invariablemente estatista y con una tendencia a adoptar y propagar únicamente las ideas socialistas y los planes para la reforma social, mientras que suprimen las ideas de libre mercado. Hayek se refiere a los intelectuales en cuanto ejercen “su función de censura”. Tan opuesto estaba Hayek a estos intermediarios en las ideas que planteó la cuestión de la liquidación de esta clase económicamente mediante la eliminación de los derechos de autor. Pero se preguntaba si una visión crítica de los beneficios sociales de la ley de derechos de autor y “la expresión de dudas sobre el interés público de la existencia de una clase que vive de la escritura de libros” podría jamás ser declarada abiertamente en una sociedad en que los intelectuales controlan los medios de comunicación.

Daily Bell: Hagamos algunas preguntas un poco más técnicas. ¿Qué es el dinero en su opinión?

Dr. Joseph Salerno: Yo mantengo una definición teórica bastante convencional del dinero como medio general de intercambio, es decir, el bien en la economía, que es habitual y universalmente aceptado a cambio de todos los otros bienes y servicios. Menos ortodoxo es mi punto de vista sobre las cosas que constituyen la oferta de dinero en nuestro actual sistema de dinero fiduciario monopolizado por el banco central. Yo sigo la regla de Rothbard de que cualquier elemento que o bien es en sí mismo dinero o bien se puede canjear por dinero a la par de la demanda de dinero debe ser incluido como un componente de la oferta monetaria. Por lo tanto, para los EE.UU., yo contaría los billetes de la Reserva Federal en poder del público no bancario, que es el efectivo básico del sistema, además de todos los depósitos a la vista, más todos los depósitos clasificados como depósitos de ahorro, como los principales elementos de la oferta de dinero de EE.UU. Este agregado monetario es lo que yo llamo OMV (ing. TMS) u “Oferta Monetaria Verdadera”.

Permítanme explicar brevemente. Los depósitos de ahorro se identifican como parte de la OMV, aunque no se puedan usar directamente en el pago, ya que representan reclamaciones instantáneas y aseguradas por la FDIC de dólares de uso inmediato, por ejemplo, a través de cajeros automáticos, cheques de gerencia, y el retiro personal. El hecho de que no sean verificables y de que sean menos convenientes para el acceso físico que los depósitos a la vista es un simple detalle técnico y no afecta a su condición de dinero. Análogamente, nadie puede negar que los billetes de la Fed en su casa, en una caja fuerte, o enterrados en el patio trasero son menos dinero porque los billetes de la Fed que lleva en su billetera son más convenientes de gastar.

En contraste con las cuentas de ahorro, las cuotas en fondos mutuos del mercado del dinero (MMMFs) se excluyen de la OMV, ya que no se pueden canjear a la par. Ellos no están asegurados federalmente y no son reclamos a una cantidad fija de dinero. Más bien son títulos de acciones de una cartera de valores a corto plazo de alta liquidez. El valor de estas acciones, que normalmente se mantiene a $ 1,00 por acción, podría caer por debajo de $ 1,00 (a lo que se llama “romper la pelota”) en función del rendimiento de la cartera del fondo. Así, el dueño de la participación de capital (no el depositante) en el fondo carga con el peso de la tasa de interés y el riesgo de incumplimiento. Por cierto, en el otoño de 2008, durante la crisis financiera, el Tesoro de los EE.UU. estableció un programa temporal para garantizar acciones MMMF dándoles el carácter de depósitos bancarios, pero este programa expiró en 2009, por lo que podemos seguir omitiéndolo de la oferta de dinero cómodamente.

Para aquellos que puedan estar interesados ​​en una explicación completa de la OMV deben leer mi artículo sobre “La ‘verdadera’ oferta monetaria”, reimpresa en mi libro Money: Sound and Unsound. Debo señalar que, con base en las mismas consideraciones teóricas rothbardianas que he utilizado para la construcción de OMV, Frank Shostak desarrolló un agregado monetario más estrecho, al que llamó la “oferta monetaria austriaca” u OMA (ing. AMS). Michael Pollaro ha calificado estos agregados TMS1 (Shostak) y TMS2 (Salerno) y ha escrito un profundo artículo, “Money supply metrics, the austrian take”, comparándolos y contrastándolos, que está disponible en línea.

Daily Bell: ¿Cree usted en la banca fraccional privada o debería ser ilegal?

Dr. Joseph Salerno: No soy ni un filósofo ni un teórico del derecho, pero creo en el derecho absoluto de los individuos a entrar en cualquier contrato voluntario que ellos elijan. Sin embargo, un contrato debe ser significativo para ser ejecutable. Si usted paga por la promesa de pintar mi casa de color rojo y verde por todas partes al mismo tiempo, esto no es un contrato sino un absurdo. Del mismo modo, si le pago (o incluso si usted me paga) para guardar mí moto en su garaje de forma que esté siempre disponible para que lo use y le concedo la libertad de alquilarla a su voluntad. Mi punto es que el contrato de depósito como los modernos defensores de la banca libre lo concebimos, es una ficción sin sentido. Esto implica que una suma de dinero puede ser mantenida en depósito para su retirada instantánea por el depositante y prestada al mismo tiempo a un prestatario.

Ahora bien no estoy diciendo que un contrato de depósito bancario nunca pueda ser formulado de una manera significativa. Pero entonces no sería un contrato de “depósito” en absoluto, sino una operación de crédito a corto plazo. De hecho, algunos defensores de la banca libre han admitido que los depósitos bancarios son en realidad “los préstamos llamada”, que se extienden a los corredores por los bancos y que vencen todos los días. Siendo este el caso, sería explícitamente mencionado en el contrato que los fondos del “depositante” son prestados o invertidos por el “banquero” y que el retiro inmediato depende de la posición de liquidez del banco. También tendría que ser expresamente estipulado en el contrato el recurso a disposición del depositante y las obligaciones del banquero en el caso de suspensión temporal de los privilegios de retiro. Es muy poco probable que, en estas circunstancias, los instrumentos financieros a corto plazo -ya no disfrazados de reivindicaciones inmediatas de sumas fijas de dinero- emitidos por los banqueros libres ganaría mucha circulación como moneda.

En la actualidad parece haber alguna evidencia empírica sobre este último punto. Uno de los becarios de verano, bajo mi dirección aquí en el Instituto Mises, Malavika Nair, está trabajando en un estudio muy interesante de un genuino régimen de banca libre, que operaba en la India y Birmania a finales del siglo XIX y principios de XX. A diferencia de los sistemas bancarios supuestamente libres en Escocia y EE.UU., este régimen no fue apoyado por el banco central o por préstamos y rescates gubernamentales ni por la legalización de las suspensiones de pagos de oro y plata a sus depositantes y tenedores de pagarés. En el caso de la India la plata y las libras esterlinas eran prestadas a los banqueros libres por “depositantes”, que querían obtener un rendimiento mientras mantenían una parte de su patrimonio en instrumentos financieros de alta liquidez, es decir, promesas del banco para pagar con vencimiento diario. Los banqueros prestaban entonces la plata y las libra directamente a los agricultores, comerciantes y hombres de negocios sin emitir ninguna moneda. Los depositantes, por su parte, fueron capaces de acceder a sus fondos de inversiones (no depositadas) en cualquier momento con la opción explícita reservada a los banqueros de retrasar el pago de un día o dos. Los depositantes también tenían derecho a que sus fondos fueran transferidos a terceros mediante un cheque de su banco. A partir de esta investigación preliminar sobre el caso de la India, parece que en el libre mercado real, en oposición a la construcción especulativa de los banqueros libres académicos, las instituciones financieras que surgen para complementar el dinero mercancía operarían en gran medida como los fondos mutuos del mercado monetario en la actualidad.

Así, para responder a la pregunta que usted plantea: no creo que la “banca privada de reserva fraccionaria”, como hoy se entiende comúnmente en los debates entre los libertarios y los austriacos, debería ser ilegal. Es un concepto contradictorio en sí mismo que nunca podría ser formulado en un contrato significativo en un mercado libre. Los contratos significativo resultarían verdaderos intermediarios financieros que no emitirían moneda ni crearían dinero, sino simplemente invertirían y gestionarían los ahorros personales a corto plazo en una cartera de activos de alta liquidez, al mismo tiempo que ofrecerían un mecanismo de pagos para transferir fondos a terceros. De hecho, yo estoy a favor de los modernos fondos mutuos del mercado monetario, así como de los acuerdos históricos de la “banca libre”, tal y como se ejemplifican en el caso de la India.

Daily Bell: ¿Cree usted que las letras de cambio reales (en inglés Real Bills) se deberían permitir en un sistema de dinero privado, o deberían ser ilegales?

Dr. Joseph Salerno: No veo nada malo en que la gente crée y transfiera letras de cambio, las cuales son simplemente un instrumento negociable de crédito a corto plazo que facilita los pagos, principalmente en el comercio internacional. Estos instrumentos son completamente consistentes con una sociedad basada en la libre contratación. Lo que rechazo enérgicamente es la antigua falacia, conocida como doctrina de las “letras de cambio reales”, de que cuando un banco emite moneda o depósitos bancarios para descontar una letra de cambio no se genera inflación. Si la teoría monetaria fuerte, tanto clásica como de austriaca, nos ha enseñado algo, es que un banco crea dinero cada vez que hace un préstamo o inversión de cualquier tipo. Si un banco de reserva fraccionaria compra un bono del gobierno, ofrece financiamiento hipotecario, concede un préstamo de tarjeta de crédito o descuenta una letra de cambio “real”, este debe aumentar su demanda de depósitos para financiar esta expansión de sus activos. Al hacerlo, aumenta la oferta monetaria y ejerce una presión alcista sobre los precios. Por otra parte, si los bancos persistieran en mantener la tasa de descuento de las letras de cambio reales por debajo de la tasa “natural” de interés (es decir, la tasa de retorno sobre la inversión), ellos se enfrentarían a una oferta sin fin de letras de cambio a descontar causando una espiral inflacionaria de creación de dinero y aumento de los precios.

Daily Bell: Vamos a obtener algunos antecedentes. ¿Dónde se crió?

Dr. Joseph Salerno: Yo crecí en Nueva Jersey a una hora de Nueva York, donde aún resido hoy en día.

Daily Bell: ¿Cómo se decidió a convertirse en un economista de moneda fuerte?

Dr. Joseph Salerno: Yo era graduado en economía y ya libertario, cuando me encontré con una referencia a Murray Rothbard y la escuela austríaca en un artículo del New York Times sobre la nueva filosofía política del liberalismo. Un conocido posteriormente me dio una copia del librito de Murray Rothbard, Depressions: Cause and Cure. Aprendí más acerca de la inflación y la depresión en los 45 minutos que pasé hojeando ese folleto que durante los dos semestres en que sufrí los cursos de Principios de macroeconomía y de Macroeconomía intermedia. Posteriormente busqué y devoré todas las obras que pude encontrar de Rothbard, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. Estas obras estimularon mi interés en temas monetarios y me inspiraron a seguir una carrera académica centrada en un programa de investigación sobre dinero fuerte.

Daily Bell: ¿Ha experimentado algún perjuicio académico?

Dr. Joseph Salerno: Sí, sólo una vez. Cuando llegó el momento de la ocupación y promoción de mi segundo puesto de profesor, se me negó su ejercicio por el Rector a pesar de que la facultad de economía, incluyendo los marxistas radicales del departamento, había votado por unanimidad a mi favor (11-0) y que las evaluaciones de mi enseñanza y los informes de los evaluadores externos de mi investigación fueron muy positivos. Parece que al Rector y al Decano de Artes y Ciencias no les gustaba lo que percibían como una inclinación hacia la derecha del departamento de Economía, la mayoría de cuyos miembros estaban al centro o ligeramente a la derecha de la corriente principal de economía. Se las arreglaron para reasignar las “líneas” del departamento de economía (las posiciones de la facultad) hacia la izquierda blanda de los departamentos de las ciencias sociales (sociología, ciencia política) y humanidades. Debido a que fui contratado específicamente por mi especialidad en economía austriaca, fui el número uno en su lista negra. Yo presenté una queja sobre la base de que el proceso de la ocupación del puesto se desvió de la especificación formal del procedimiento y gané mi caso. No fue coincidencia que el comité de quejas, que falló a mi favor estaba compuesto principalmente por miembros de los departamentos de ciencias naturales. Se me concedió el derecho de volver a entrar en el proceso para la ocupación y promoción pero se me negó por segunda vez. Una vez más el procedimiento adecuado habían sido violado y mis colegas me animaron a presentar una segunda queja, pero para entonces ya había encontrado un trabajo mejor pagado en un rango más alto y en un lugar mucho más agradable (y seguro).

Daily Bell: ¿Debería EE.UU. aprobar una ley anti-discriminatoria contra las personas que muestran prejuicios contra los estudiosos de libre mercado?

Dr. Joseph Salerno: ¡Por supuesto que no! Las ideas económicas firmes sólo triunfarán en un proceso de discusión libre y abierta. Invocando las leyes fascistas contra la discriminación en cualquiera de los lados sólo entorpecerá y desviará este proceso.

Daily Bell: (Fuera de sarcasmo). ¿Por qué es tan difícil ser un estudioso de libre mercado?

Dr. Joseph Salerno: No me parece en absoluto que esta vocación sea muy difícil de seguir. Puede ser difícil encontrar una posición en una de las mejores universidades de investigación aquí en EE.UU., pero pequeñas universidades de artes liberales y universidades de medio y bajo nivel están cada vez más abiertas a los académicos austriacos, y algunas incluso los están buscando. Otro avance alentador es que más y más aspirantes a economistas austriacos están asistiendo a los principales programas de doctorado y adquiriendo los conocimientos técnicos y habilidades necesarias para obtener puestos de trabajo en las grandes facultades y universidades. Los actuales y antiguos becarios de verano de Mises y otros jóvenes estudiantes que han asistido a programas de Mises están inscritos, o se han graduado recientemente, en programas de doctorado en las siguientes universidades: Ohio State, Indiana, Boston College, Missouri, California–Berkeley, North Carolina State, Suffolk, SUNY-Albany, y the London School of Economics.

Daily Bell: ¿Cómo encontró una plaza en la Universidad de Pace?

Dr. Joseph Salerno: Pace University es una universidad privada grande con dos campus situados en Nueva York y los suburbios del condado de Westchester. Doy clases en el campus de Manhattan, la cual está por el puente de Brooklyn, a pocas calles de distancia tanto de Wall Street como de la Reserva Federal de Nueva York. Es principalmente conocida por su escuela de negocios y cuenta con un amplio programa de MBA. Coloca a sus egresados ​​muy bien en el área metropolitana de Nueva York. Se hace hincapié en una combinación de enseñanza e investigación.

En el momento en que yo estaba en el mercado de trabajo, Departamento de Economía en la Escuela de Negocios Lubin de Pace, estaba buscando a alguien cuya especialidad en investigación fuera la macroeconomía y la economía monetaria, y que al mismo tiempo fuera un buen maestro. El director del departamento, William Freund, que me entrevistó en primer lugar, fue vicepresidente y economista en jefe de la Bolsa de Nueva York. A pesar de que no hice alarde de mi austrianismo ahí o en la posterior entrevista con el comité de investigación, ciertamente no lo oculté. Se decidió que yo era el candidato más calificado y fui contratado. Gané el premio de investigación de la Escuela Lubin mi primer año por un artículo que publiqué sobre el funcionamiento del patrón oro clásico y he estado felizmente instalado en Pace desde entonces.

Daily Bell: ¿Está el Internet haciendo los estudios de libre mercado más importantes y disponibles?

Dr. Joseph Salerno: Sí, sin lugar a dudas. El Instituto Mises, en particular, ha tenido un éxito espectacular en particular en la difusión de las ideas de libre mercado a través de su sitio web, Mises.org. Ha puesto una impresionante cantidad de recursos en línea a disposición de académicos, estudiantes, inversores, profesionales y cualquier otra persona que pudiera estar interesada en ampliar y profundizar su conocimiento de la economía de la sociedad libre. Quizás lo más importante es que tiene una enorme cantidad de libros hasta ahora imposibles de conseguir sobre economía y otras disciplinas disponibles en línea.

Daily Bell: ¿Está el Internet, como una moderna prensa Gutenberg, cambiando la forma en que la sociedad interactúa con el conocimiento secreto?

Dr. Joseph Salerno: No estoy seguro de que entiendo completamente su pregunta aquí. Sin embargo, el Internet es, sin duda, comparable a la imprenta en la difusión del conocimiento a la gente común y el aumento de su conocimiento de los planes y las fechorías de las élites gobernantes.

Daily Bell: ¿Se ha derrumbado el sistema de reserva en dólares?

Dr. Joseph Salerno: Yo diría que el sistema de reserva en dólares está pasando por un colapso a cámara lenta, en gran medida como pasó con el sistema monetario de Bretton Woods en la década de 1960 y que culminó con el cierre ignominioso por el presidente Nixon de la ventana del oro en 1971. Con la continuación de los déficits federales billonarios en el futuro previsible, y la acumulación incesante y acelerada de la deuda nacional de EE.UU. en manos extranjeras, es difícil ver cómo el Estado americano puede evitar el impago de su deuda o intentar desinflarla mediante la continua expansión monetaria imprudente. Pero mucho antes de que esto ocurra, es probable que los tenedores extranjeros de activos en dólares americanos como China comenzarán a reducir sus tenencias y reemplazar sus reservas de dólares por otras divisas o, incluso, metales preciosos. En este punto el sistema de reservas en dólares y con ello el acceso privilegiado del gobierno de EE.UU. a los mercados internacionales de crédito va a desaparecer. Este día no puede venir demasiado pronto para el ciudadano estadounidense que tanto ha sufrido y que está en el gancho por el pago de los intereses y del principal de estos préstamos extranjeros sin fin, usados para financiar imprudentes aventuras militares en el extranjero, y programas derrochadores y de opresión en casa como lo es la “Guerra contra el Terror”.

Daily Bell: ¿Van a cerrar los bancos centrales?

Dr. Joseph Salerno: Así como ningún político jamás dimite, ningún banco central jamás va a la quiebra, excepto en las circunstancias más extremas. En el caso de los bancos centrales que operan bajo un patrón fiduciario de dinero, su negocio principal es, literalmente, la creación de dinero de la nada, así que no hay posibilidades de que alguna vez caigan en la insolvencia. De hecho, la propia noción de balance del banco central listando sus activos y pasivos es una hueca ficción contable destinada a ocultar su verdadera naturaleza. Dicho esto, los bancos centrales pueden dejar de existir cuando se destruya la moneda a través de la hiperinflación, lo cual no es una perspectiva deseable. Es mejor mirar a la Fed, a pesar de su tan cacareada independencia de la política, como una simple rama particularmente destructiva del gobierno, que debe ser objeto de supresión como uno de los primeros pasos en la transición al dinero fuerte.

Daily Bell: Dr. Peter Boettke, a quien hemos entrevistado, utiliza algunos de sus materiales. ¿Qué opinas sobre la división entre la Universidad George Mason y el Instituto Mises? ¿Existe una división? ¿Tiene importancia este asunto?

Dr. Joseph Salerno: Todas son preguntas muy buenas que estoy encantado de responder porque hay una gran cantidad de rumores, especulaciones y desinformación – incluso falsedades – en circulación sobre una supuesta relación de división entre las dos instituciones. Déjame prologar mi respuesta con una anécdota. Una vez vi una entrevista televisiva con Mick Jagger, vocalista de los Rolling Stones, en los primeros días de la llamada “invasión británica” en la música rock. Fue algo así:

Periodista: ¿Cómo compara a los Stones con los Beatles?

Jagger: Yo no los comparo. Hacemos cosas diferentes.

Periodista: Pero, ¿quién es mejor?

Jagger: Somos buenos en lo que hacemos y los Beatles son buenos en lo que hacen.

Reportero: ¿Pero los Stones hacen lo que hacen mejor que los Beatles hacen lo que hacen?

Jagger: [risas exasperadas].

A lo que Jagger quería llegar es que los Rolling Stones era una banda con raíces en la tradición del blues negro americano, mientras que los Beatles se inspiraba principalmente en el rock and roll de la década de 1950 estadounidense. En cualquier caso, el punto de la historia es que hay profundas diferencias entre la estructura de la organización, financiamiento, y la misión de la Universidad George Mason y el Instituto Mises. Al igual que los Beatles y los Rolling Stones, las dos en realidad no se pueden comparar.

El programa “austriaco” de la UGM se encuentra en el departamento de economía de una universidad pública y sus diversos programas y becas de postgrado son financiados por fondos privados de algunos donantes instituciones de gran tamaño. Su misión es doble. En primer lugar, busca capacitar a los estudiantes de postgrado en tradiciones eclécticas y heterodoxas de la economía política con una orientación general hacia el mercado. Como se dice en la página web de la UGM, “los programas de posgrado en economía se caracterizan por su énfasis en el análisis institucional comparativo y su concentración en las relaciones entre las instituciones económicas, políticas y legales.

Esta distinción es aclarada por los campos de estudio relacionados con el departamento: economía experimental, economía austriaca, elección pública, economía política constitucional, derecho y economía, y la nueva economía institucional”. El segundo objetivo de la UGM es colocar a sus nuevos Ph.D como profesores de institutos y universidades, en particular en aquellas que también reciben subvenciones de los mismos donantes institucionales para ejecutar programas de libre mercado y que por lo general ya tienen un Ph.D o más de la UGM en su facultad. Hay varias de estas escuelas llamados “racimo” (ing. cluster) en los EE.UU., tanto privadas como públicas. Estos programas, a su vez sirven para identificar y cultivar a los estudiantes universitarios de libre mercado que puedan estar dispuestos a proseguir con un doctorado en economía y dirigirlos la UGM. Así, las escuelas racimo son al mismo tiempo programas de provisión de estudiantes y salidas laborales para la UGM. El programa de la UGM y sus profesores asociados hacen lo que hacen muy bien.

Dada la diversidad de las tradiciones que enseñan en el programa de la UGM, no se puede esperar que su facultad sea monolítica y la mayoría probablemente no se clasifica a sí mismo como “austriaco”. De hecho, la facultad incluye a varios economistas muy buenos, algunos de ellos son austriacos y otros no. Algunos de mis favoritos, que también considero amigos, Richard Wagner, Larry White and Dan Klein. Bryan Caplan es también un pensador interesante y un libertario comprometido, aunque no siempre esté de acuerdo con lo que escribe.

En contraste con la UGM, el Mises Institute es una institución privada de educación e investigación financiada principalmente por el individuo, en oposición a los donantes institucionales. Su misión es difundir y enseñar la teoría económica y la economía política de tradición “austriaca” para el público, así como promover la investigación académica en esta tradición. Esto lo hace a través de numerosas conferencias, publicaciones de libros y revistas, y uno de los sitios web líderes en el mundo económico, Mises.org.

Los economistas asociados con el Instituto Mises trabajan en una amplia variedad de universidades públicas y privadas en los EE.UU. y Europa, y han recibido su formación de postgrado en universidades normales desde Rutgers y Columbia hasta VPI (ahora Virginia Tech) y California-Berkeley. Debido a su formación diversa, los economistas del Instituto son difícilmente monolíticos en sus intereses y puntos de vista sobre determinadas cuestiones teóricas o políticas. No están de acuerdo en cosas tales como la teoría de la preferencia temporal del interés, la utilidad del concepto de la “estructura de la producción”, las consecuencias de la inmigración abierta, o si la banca de reserva fraccionaria privada es compatible con una sociedad totalmente voluntaria, por citar sólo un unos pocos.

Sin embargo, están unidos en su opinión de que la economía es una vocación de búsqueda de la verdad. También comparten la opinión de que una teoría económica sólida sólo puede promoverse mediante el método causal-realista, que caracteriza a la economía como la búsqueda de las verdaderas leyes causales que explican los precios reales del mercado y las tasas de interés, así como el más complicado, pero no menos real, fenómeno de los ciclos económicos y crisis financieras. Este enfoque fue desarrollado en las obras de los economistas austriacos, como Menger, Böhm-Bawerk, Mises y Hayek, y en las obras de eminentes economistas británicos, tales como Philip Wicksteed y los economistas de la London School of Economics de la década de 1930 y de la Escuela Americana de Psicología de JB Clark, Frank Fetter y Davenport Herbert. Rothbard sintetizó y avanzó considerablemente este paradigma en su gran tratado Man, Economy, and State. Los académicos del instituto buscan educar al público al tiempo que investigan dentro del paradigma causal-realista.

Como alguien estrechamente asociado con el Instituto von Mises, me gusta pensar que el Instituto y sus economistas y académicos afiliados hacen lo que hacen muy bien.

En cuanto a si existe alguna división entre el IM y la UGM, es una pregunta sin sentido, porque tienen misiones muy diferentes. Comparar las dos instituciones sería como comparar manzanas y naranjas, o los Rolling Stones y los Beatles. Sin embargo, sí reconozco que existe una cierta tensión inevitable entre los dos porque ambos reclaman el nombre de “austriaco” como descriptor de sus muy diferentes objetivos y estrategias y, sobre todo, enfoques de teoría económica. Sin embargo, la participación en la controversia semántica sobre quién o qué es un “austriaco” ha demostrado ser vana e inútil, sobre todo porque el problema parece ahora estarse resolviendo de forma espontánea.

La mayoría de los economistas del Instituto han empezado a referirse a su acercamiento a la teoría económica como “causal-realista”. Este término resume la descripción original de Menger sobre el método y objetivo adecuado de la teoría económica, los cuales fueron adoptados y perseguidos no sólo por sus seguidores austriacos, sino, como Rothbard ha demostrado, por muchos economistas angloamericanos. También me gusta el término “economía mundana”, acuñada por Peter Klein, para caracterizar el proyecto de los economistas del Instituto de evitar los sermones meta-económicos y esotéricos, y en su lugar, aplicar la teoría económica para analizar los problemas del mundo real, tales como las causas de la crisis financiera, el nexo de la iniciativa empresarial en las corporaciones modernas, los efectos cuantitativos de los programas de alivio de la Reserva Federal, etc. Los economistas de UGM han usado términos tales como economía del “orden espontáneo” o del “problema de la coordinación” para identificar el conjunto de métodos heterodoxos y tradiciones que abraza. Con todo, no es una mala solución, ya que evita los conflictos tontos e inútiles.

Daily Bell: ¿Por qué opina tan bien de Hans Sennholz? ¿Por qué fue infravalorado?

Dr. Joseph Salerno: Admiro mucho el trabajo del difunto Hans Sennholz porque encarnaba muy bien las virtudes y habilidades de un economista profesional. Sennholz hizo su doctorado bajo Mises y asistió al seminario de Mises en la Universidad de Nueva York en compañía de austriacos prominentes tales como Rothbard, Kirzner, y Hazlitt, entre otros. Él, por lo tanto, estaba íntimamente familiarizado con la teoría económica causal-realista. Durante su larga e ilustre carrera docente, y en sus voluminosos escritos utilizó acertadamente esta teoría para dilucidar y analizar las causas y las soluciones de los problemas económicos de su día, así como las graves consecuencias de todo tipo de políticas económicas intervencionistas, que fueron la consecuencia del moderno estado del bienestar / estado de guerra.

No sólo educó e iluminó a generaciones de estudiantes y de lectores legos, Sennholz también fue un estudioso y pensador innovador que hizo importantes contribuciones a la ciencia económica y al programa del dinero fuerte. Publicó artículos contrastando la teoría austriaca del dinero con la de la Escuela de Chicago (monetaristas) y explicando el funcionamiento del patrón oro clásico y porque su restauración era la única alternativa a la inflación. Estas y otras contribuciones a la teoría e historia del dinero y a los ciclos económicos se integran en su libro Age of Inflation. También escribió valiosos ensayos académicos sobre la teoría monetaria de Menger y la teoría del capital y del interés de Böhm-Bawerk. Quizás su publicación más importante sea, sin embargo, su libro Money and Freedom, que ha sido ignorado hasta por los austriacos que estudian el dinero fuerte. En este pequeño volumen de menos de 100 páginas, presentó un plan de transición innovador y eminentemente práctico para poner fin al monopolio de la oferta de dinero de la FED y para introducir un régimen de libertad monetaria a prueba de inflación.

En respuesta a la segunda parte de tu pregunta, Hans Sennholz ha sido ignorado por la corriente, e incluso por algunos que se llaman a sí mismos austriacos, por dos razones. En primer lugar, él escribía en un inglés claro y no se andaba con rodeos. Como en el caso del gran economista liberal francés del siglo XIX Frédéric Bastiat, la claridad de su estilo de escritura ha sido confundida con superficialidad en su pensamiento. En segundo lugar, Sennholz siempre se centró en problemas del mundo real y políticas y nunca desperdició una palabra analizando artificiales paradojas y rompecabezas o arcanas minucias históricas. Además, el aplicó sistemáticamente el probado y verdadero método causal-realista en su análisis y evitó las técnicas de moda de la teoría de juegos, la economía experimental, la economía del comportamiento, los modelos computables de equilibrio general, etc.

Daily Bell: ¿Qué piensa usted de la labor de “neoaustriacos” tales como Dr. Antal E. Fekete?

Dr. Joseph Salerno: Tengo un conocimiento muy limitado de los escritos del Dr. Fekete, por lo que no estoy en condiciones de hacer comentarios sobre la obra de él en su conjunto.

Daily Bell: Dr. Fekete escribió recientemente una carta abierta a Ron Paul, que puede encontrarse en línea. En él se utiliza una terminología confusa, en referencia a la Reserva Federal. Él escribió que “la mayoría de las personas creen, y los medios de comunicación confirman su creencia, de que la Fed puede crear legalmente dólares ‘del aire’ en cualquier cantidad, y puede hacer con ellos lo que le plazca. Esto bien puede ser la quimera del Dr. Bernanke, que es citado diciendo que el gobierno de EE.UU. ha dado a la Fed una herramienta, la imprenta, para detener la deflación – pero esto no corresponde a la verdad. La Reserva Federal puede crear nuevos dólares sólo si ciertas condiciones legales estrictas son satisfechas, y luego, sólo puede disponer de ellos de ciertas maneras prescritas por la ley”. ¿Puede comentar sobre las “estrictas condiciones legales”? Dr. Fekete luego escribe: “La ley no permite que los bancos de la Reserva Federal compren papeles del tesoro directamente del Tesoro, ya que haría de la creación de dinero a través de los bancos de RF una charada, de los requisitos de reserva una farsa, y del dólar una ficción”, escribe también “El hecho es que los bancos de la RF pueden comprar papeles del Tesoro únicamente si pagan con crédito de la Reserva Federal que haya sido legalmente creado”. ¿Puede explicar esto? ¿Es verdad que la FED está sometida a esas normas tan estrictas? ¿La Fed imprime dinero de la nada o es sólo un mito moderno?

Dr. Joseph Salerno: Suponiendo que Fekete en realidad haya dicho estas cosas, entonces está confundido, por decir lo menos. No puedo explicar exactamente lo que quiere decir, pero voy a responder a algunas de sus declaraciones.

La Fed ciertamente no está limitada ahora en sus actividades de creación de dinero por “condiciones legales estrictas”, si es que alguna vez lo estuvo. Desde la Segunda Guerra Mundial, y especialmente desde 1980, la Fed es capaz de crear dinero a voluntad mediante la compra de activos en el mercado abierto. Ejerce su poder todos los días a tres manzanas de mi oficina en Nueva York, donde la Reserva Federal de Nueva York de y su “mesa de negociación” se encuentran. La Fed está legalmente autorizada para comprar y vender valores del gobierno de los EE.UU., así como muchos otros tipos de valores por cuenta propia en el mercado abierto. Sus acciones se negocian exclusivamente con 20 o más “primary dealers”, que consisten principalmente en bancos de inversión de Wall Street y otras grandes agencias de valores. Cuando la Fed desea aumentar la oferta de dinero, simplemente celebra una subasta informática donde se ofrece a comprar bonos del Tesoro de estas empresas. Comprará de las empresas que le ofrezcan los mejores precios de venta y pagará con cheques girados sobre sí mismo. En realidad, el pago no es en forma de cheques de papel literal, sino en forma de transferencias electrónicas de fondos a los depósitos bancarios de los vendedores.

Pero, ¿dónde consigue la Fed los fondos para las transferencias a los vendedores? Ésta literalmente y de forma instantánea los crea de la nada – o en el ciberespacio – por golpe de una tecla de computadora. Imagina que la Fed compra $ 100 millones en bonos en un día determinado (generalmente por la mañana durante la llamada “FED time” de 09 a.m. a 11 a.m.). Los dólares de nueva creación que se pagan a los vendedores ahora engrosan las reservas de los bancos en los que se depositan. La Reserva Federal ahora tiene $ 100 millones de dólares en activos adicionales en forma de bonos del Tesoro de EE.UU. compensados por los 100 millones de dólares de nuevos pasivos representados por el aumento de los depósitos de reserva de los bancos.

Mientras que algunas de las reservas de los bancos se mantienen como moneda en sus bóvedas y cajeros automáticos, la mayoría se mantienen como insustanciales entradas de ciber-crédito en sus cuentas de depósito en los libros de la Reserva Federal. Los 100 millones de dólares de reservas, un componente del “dinero base” o “base monetaria”, así creada por la Fed, puede alimentar una expansión múltiple de la oferta de dinero en tanto que los bancos créen nuevos depósitos en cuenta corriente para empresas y familias, prestando y represtando estas reservas adicionales, sujetos a un requisito legal de reserva del 10 por ciento. Así, entre 2001 y 2005, la Reserva Federal orquestó un aumento de $ 2 billones de dólares en la oferta de dinero de EE.UU. sobre la base de compras de mercado abierto que aumentó la base monetaria en $ 200 millones. En efecto, durante el período en que la burbuja financiera e inmobiliaria se estaba formando, la Reserva Federal estaba creando insensatamente nuevo dinero a la tarifa de ¡$ mil millones por día! De nuevo en 2008-2009, la Fed duplicó la base monetaria y las reservas bancarias en cuestión de cuatro o cinco meses a través de la creación de dinero para comprar no sólo títulos públicos, sino también casi todo tipo de activos privados.

Así Fekete esá totalmente equivocado al afirmar que la Fed está de alguna manera sujeta a rígidas restricciones legales en la realización de la política monetaria. En cuanto a su afirmación de que la Fed no tiene permitido legalmente comprar nuevas emisiones de valores del Tesoro de Hacienda, es cierto, pero no viene al caso. La ley es una farsa y no previene a la Fed de crear dinero a voluntad por el simple hecho de comprar bonos del Tesoro emitidos previamente en el mercado abierto.

Por último, el argumento del Dr. Fekete de que la Fed puede comprar títulos del Estado “si paga con crédito de la Reserva Federal que ha sido creado legalmente” no prueba nada. “El crédito bancario de la Reserva Federal” se refiere simplemente al lado de los activos (menos de oro) del balance de la Fed, que se puede ampliar sin control externo o limitación por la propia Reserva Federal con los dólares que genera a través de compras en el mercado abierto.

Daily Bell: Nos parece que incluso mediante el establecimiento de tasas de interés los bancos centrales afectan la cantidad y el valor del dinero.

Dr. Joseph Salerno: Sí, eso es cierto. Pero la Fed no se establece directamente las tasas de interés. Este es el gran mito moderno, el cual fue diseñado para ocultar cierto modus operandi de la Reserva Federal. La Reserva Federal influye en las tasas de interés creando e inyectando reservas de dólares en el sistema bancario. Las reservas adicionales aumentan la oferta de fondos prestables en relación con la demanda de la economía y así induce a los bancos a ofrecer préstamos a tasas de interés más bajas para atraer a los prestatarios de los fondos adicionales. Así que la causalidad va desde el aumento de la base monetaria provocado por la FED a las tasas de interés reducidas. Las menores tasas de interés son sólo una de las distorsiones causadas por el poder sin límites de la Reserva Federal para crear dinero de la nada.

Daily Bell: ¿Es toda ley y todo reglamento una fijación de precios? ¿Las fijaciones de precio siempre distorsionan la economía?

Dr. Joseph Salerno: Todo intento de fijar los precios desde el del alquiler de apartamentos hasta el precio de los riñones y otros órganos cadavéricos para trasplante, distorsionan la economía y causan consecuencias a largo plazo que la mayoría de los partidarios de la regulación no prevé y no desea. En el caso del vano intento de fijar las tasas de interés, estas consecuencias son particularmente devastadoras: inflaciones, burbujas y recesión o depresión.

Daily Bell: ¿Cuál sería el mejor tipo de dinero?

Dr. Joseph Salerno: El mejor tipo de dinero es el dinero fuerte. Con esto quiero decir dinero, cuya oferta está completamente divorciada del control por el gobierno o banco central y cuyo valor es por lo tanto, determinado exclusivamente por las fuerzas del mercado y no por los caprichos y maniobras de los políticos. En la práctica esto significa dinero basado en un producto útil producido en el mercado, históricamente oro o plata, o ambos.

Daily Bell: ¿El mejor sistema de dinero es simplemente uno que permita la competencia monetaria?

Dr. Joseph Salerno: Por supuesto. La producción del dinero mercancía, su transformación en formas convenientes, como monedas y barras, su almacenamiento en bancos de depósito que emiten billetes y depósitos en cuenta corriente – todas estas funciones deberían ser realizadas por empresas no reguladas y competitivas. Del mismo modo, toda la panoplia de regulaciones proteccionistas y monopólicas sobre las entidades financieras como los bancos de inversión, los prestamistas comerciales e hipotecarios, los fondos mutuos, los fondos de cobertura, las compañías de seguros, y así sucesivamente, también se eliminarían permitiendo a los vientos de la competencia rival barrer las empresas podridas e ineficientes y reestructurar toda la industria para servir a los consumidores.

Daily Bell: ¿A dónde se dirige el oro?

Dr. Joseph Salerno: En mi opinión siempre hacia el cielo, junto con, el déficit de EE.UU., la deuda nacional, la oferta monetaria y los precios de los activos de los consumidores. Cada régimen de moneda fiduciaria en la historia se ha desinflado o derrumbado, y ha dado lugar, tarde o temprano, a un patrón oro. No veo ninguna razón por la cual el dólar de EE.UU., el euro, y las otras monedas fiduciarias de la posguerra no vayan a sufrir la misma suerte.

Daily Bell: ¿A dónde se dirige la plata? ¿Es la plata una mejor compra que el oro en este momento?

Dr. Joseph Salerno: Creo que la plata seguirá al oro, pero con mayor volatilidad, aunque no soy un asesor de inversiones y no me siento seguro para hacer una predicción más específica. Pero sí creo que la plata tendrá un papel importante en el sistema monetario del futuro.

Daily Bell: ¿En qué está trabajando ahora?

Dr. Joseph Salerno: Estoy terminando algunos artículos. Uno de ellos es sobre el efecto sociológico y político de la hiperinflación alemana en la personalidad humana y los acontecimientos políticos en Alemania, mientras que el otro trata de una reformulación de la teoría austriaca del ciclo económico que se fortalece en contra de algunas críticas recientes de los economistas.

También estoy trabajando en un libro provisionalmente titulado, The Spending Illusion: Inflationism from John Law to Ben Bernanke. El libro sostienen que la macroeconomía es una doctrina inflacionista muy antigua anterior a la ciencia económica y de desarrollo independiente y en oposición a ella, al menos hasta finales del siglo XIX, cuando las dos se entrelazaron trágicamente por la aparición de la teoría cuantitativa. El principio fundamental de la macroeconomía es que el gasto de dinero determina el “nivel” de precios y / o unidades de actividad económica real, una doctrina que es hoy aceptada por casi todos los economistas e incluso algunos economistas que se consideran a sí mismos austriacos. Pero esto es una ilusión que pone las cosas precisamente al revés. De hecho, la cantidad de dinero que cambia de manos (“gasto”) es un resultado trivial del proceso de fijación dinámica de precios.

Los factores causales que determinan la estructura de los precios monetarios son las existencias de dinero, y de los distintos tipos de bienes y su respectiva clasificación en las escalas de valor de las personas. Estos factores juntos determinan al mismo tiempo la cantidad de dinero que se cambia por cada unidad de un bien determinado (el “precio”) y el número de unidades de cada tipo de bien que se intercambia (la “cantidad”). Así, el llamado “nivel” de precios (mejores términos son la “altura” o “escala” de los precios) se determina, como parte del mismo proceso de cambio individual que determina los precios “relativos” y los dos no pueden concebirse por separado.

La cantidad de dinero que se gasta es simplemente una suma aritmética, calculada a posteriori, de los productos de la cantidad de cada bien vendido y su precio, por lo que es causalmente irrelevante. Esto fue reconocido implícitamente por los economistas clásicos y, posteriormente, de forma explícita por los economistas austriacos, y te sería muy difícil encontrar el uso del término “gasto” en sus obras. El concepto de gasto, sin embargo, muy definitivamente jugó un papel central en las obras de los monetarios excéntricos (ing. monetary cranks) de los siglos XVIII y XIX (es decir, los macroeconomistas) cuyas doctrinas fueron refutadas una y otra vez por los economistas clásicos. Por desgracia, el excentricismo monetario se convirtió en la ortodoxia dominante, con el advenimiento de la teoría cuantitativa durante la controversia bimetálica de finales del siglo XIX y, finalmente, dio lugar a la popularidad de la revolución keynesiana y la doctrina de la macroeconomía moderna.

Daily Bell: ¿Tiene algunos libros o artículos que le gustaría recomendar?

Dr. Joseph Salerno: Sí, sí tengo. Le recomiendo Deep Freeze: Iceland’s Economic Collapse de Philip Bagus y David Howden. Y The Tragedy of the Euro by Philip Bagus. Estos dos volúmenes hacen un trabajo maravilloso en la aplicación de la teoría causal-realista para analizar y explicar acontecimientos trascendentales del mundo real que tienen un impacto en el bienestar económico de muchas naciones y personas. Y los dos libros son escritos claros y accesibles a los no economistas, así como fuentes indispensables para los estudiosos serios en el campo. Estos son ejemplos del tipo de trabajo que el Instituto Mises alienta a sus jóvenes estudiantes a seguir. Actualmente estoy leyendo el libro Great Wars and Great Leaders: A Libertarian Rebuttal, de Ralph Raico. Raico es un estilista excepcional y es firme en la revelación de la verdad sobre los delitos y los crímenes de los “grandes hombres” de la historia moderna como Leon Trotsky, Winston Churchill, Franklin Delano Roosevelt y Harry Truman. El libro de Raico es erudición revisionista de máxima fineza y atractivo.

Daily Bell: ¿Algún otro comentario que quiera hacer? ¿Algún punto que hayamos olvidado en términos de sus intereses u objetivos?

Dr. Joseph Salerno: No, creo que tenemos bastante bien cubierto el campo.

Daily Bell: Gracias por su tiempo. Ha sido un honor.

Dr. Joseph Salerno: Ha sido un placer.

Traducido del inglés por Celia Cobo-Losey R.

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