El paquete de estímulo de la Eurozona y los fundamentos económicos

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El lunes 10 de mayo, los dirigentes de la Eurozona presentaron un plan de estímulo por 1 billón de dólares. La ración principal del paquete, expuesta por los dirigentes, es evitar que las economías europeas caigan en un agujero negro económico por la crisis económica griega.

Otro factor que llevó a los líderes europeos a elaborar el paquete masivo de estímulo es el deseo de atajar el deslizamiento del euro. Después de ascender a 1,51$ en noviembre de 2009, el precio del euro en términos de dólares de EEUU cayó a alrededor de 1,26$ a principio de mayo, una caída del 16%.

Hay preocupación porque una caída descontrolada del euro podría acelerar el ritmo de aumento de la inflación de precios. Adviértase que después de que bajara al -0,3% en septiembre del año pasado, la tasa de crecimiento anual del índice de precios del consumo (IPC) saltó al 1,5% en abril.

El declarado intento de los líderes de la Eurozona de defender el euro a cualquier precio parece ser contradictorio, dado que el Banco Central Europeo (BCE) empezó a inyectar dinero en la economía el 10 de mayo, comprando bonos públicos en el mercado secundario. Observemos que el ritmo de crecimiento del balance del BCE ha venido tendiendo al alza desde enero de este año. La tasa de crecimiento anual ascendió del -6,8% en enero al 11,5% en la primera semana del mayo.

Los políticos de la Eurozona sugirieron rápidamente que la inyección monetaria del BCE mediante la compra de bonos públicos de economías débiles como Grecia, Portugal y España pretende estabilizar los mercados financieros.

Lo que quieren decir con estabilizar los mercados es suprimir la ampliación del diferencial de la deuda pública griega, española y portuguesa respecto de la alemana. Por ejemplo, en abril el spread con el bono griego a 10 años se situó en el 6,2% frente al 3,7% en enero, mientras que el portugués se situó en el 2,4% frente al 1,2% en enero.

Tratar de suprimir los síntomas sin ocuparse de las causas detrás de la ampliación del diferencial sólo puede poner las cosas mucho peor. Está claro que ahora los inversores están asignando un riesgo mucho mayor a los bonos griegos frente a los alemanes, dado el hecho de que la economía griega está en mucho peor estado.

Los políticos de la Eurozona también han sugerido que esta inyección no es inflacionaria porque se verá neutralizada por una política monetaria apropiada del BCE: la inyección monetaria del BCE no va a subir la tasa de crecimiento de la oferta monetaria, se dice.

Independientemente de estas declaraciones, lo que importa es lo que está haciendo el balance del BCE: como hemos visto a estado en una senda de crecimiento en aumento desde enero de este año.

Algunos otros expertos son de la opinión de que el papel del banco central es ajustar la demanda de dinero. En este sentido, un aumento en la oferta de dinero en respuesta al aumento de la demanda de dinero no es inflacionista, eso se dice.

Dada la ampliación del diferencial, se dice que está claro que tenemos un fuerte aumento de la demanda de dinero. No ajustar esa demanda, se argumenta, puede dañar seriamente el sistema monetario.

Independientemente de la demanda, cualquier inyección monetaria llevará antes o después a un intercambio de algo por nada, lo que debilitará el proceso de generación de riqueza real.

Ahora bien, ¿puede el paquete del billón de dólares arreglar los problemas subyacentes de Grecia y otras economías de la Eurozona? Es decir ¿puede mejorar la capacidad de algunos gobiernos europeos de atender su deuda?

Esta capacidad depende del proceso de generación de riqueza del sector privado de la economía y no de rebarajar los tipos nominales de deuda. El paquete de estímulo, que realmente se dirige a la redistribución de rentas, sólo debilitará más dicho proceso de generación de riqueza.
Otro factor importante que socava este proceso es la imprudente política monetaria del BCE.

Lo que ahora vemos en Grecia y otras economías europeas es una crisis económica generado por un visible decaimiento en la tendencia de crecimiento de la oferta monetaria.

Después de aumentar al 20,8% en agosto del año pasado, la tasa de crecimiento anual del AMS griego cayó al 0,2% en abril de este año.[1] La tasa de crecimiento anual del AMS de la Eurozona cayó del 15,8% en agosto del año pasado al 10% en abril.

La brusca caída en la tasa de crecimiento de la oferta monetaria está poniendo actualmente presión sobre varias actividades no productivas (es decir, burbujas) que aparecían antes del previo fuerte aumento en dicha tasa de crecimiento.

Advirtamos que los aumentos en la tendencia al crecimiento del dinero de “la nada” desvían los ahorros reales hacia actividades de burbuja. Una caída en la tendencia al crecimiento debilita el desvío y por tanto debilita las actividades de burbuja.

Aunque una caída en la tendencia al crecimiento del dinero es una buena noticia para el proceso de generación de riqueza, las siempre crecientes actividades del gobierno han continuado socavando este proceso.

En 2009, los desembolsos del gobierno griego aumentaron en un 104% respecto de 1999. También en España, los desembolsos del gobierno han continuado adelante, aumentando un 119% en 2009 respecto de 1999, mientras que en Irlanda la tasa de incremento se mantiene en el 157%.

Los incesantes aumentos en los desembolsos de los gobiernos implican un desvío persistente de ahorros reales de las actividades que generan riqueza a actividades no productivas, es decir, un consumo de capital real. Evidentemente, esto socava el proceso de generación de riqueza real.

Así que, en lugar de restringir los desembolsos de los gobiernos y eliminar distintas actividades no productivas, el paquete de rescate, junto a un laxo BCE está realmente dirigiéndose a reforzar actividades no productivas. Evidentemente, esto no pueden ser buenas noticias para la Eurozona.

Conclusión

El lunes 10 de mayo, los dirigentes de la Eurozona presentaron un plan de estímulo de 1 billón de dólares para evitar que sus economías caigan en un agujero negro económico. Para reforzar el plan los dirigentes de la Eurozona forzaron al Banco Central Europeo a realizar una inyección monetaria para ofrecer una reparación de emergencia para los mercados financieros. Esas políticas sólo pueden hacer las cosas mucho peores: no es posible crear algo imprimiendo dinero y redistribuyendo riqueza real. Todo lo que producen esas políticas es un mayor empobrecimiento económico.

[1] Frank Shostak, “The Mystery of the Money Supply Definition”, Quarterly Journal of Austrian Economics, volumen 3, número 4 (Invierno de 2000).

Publicado el 19 de mayo de 2010. Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe. El artículo original se encuentra aquí.

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